{"id":299333,"date":"2026-06-13T18:13:44","date_gmt":"2026-06-14T00:13:44","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/?p=299333"},"modified":"2026-06-13T18:13:44","modified_gmt":"2026-06-14T00:13:44","slug":"el-tlacuilo-260","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/2026\/06\/13\/el-tlacuilo-260\/","title":{"rendered":"El Tlacuilo"},"content":{"rendered":"<p>La frase \u201cEl futbol es la m\u00e1s importante de las cosas que no tienen importancia\u201d se ha atribuido a muchos, desde ex futbolistas hasta al Papa Juan Pablo II.<\/p>\n<p>Nos lleg\u00f3 con el progreso porfiriano y se asent\u00f3 en las zonas mineras; es el caso del estado minero de Hidalgo. Ya en la Revoluci\u00f3n hab\u00eda un equipo de los militares (el Marte) y otro apoyado por la colonia alemana (el Germania). Fundado por alumnos del Colegio Mascarones y la escuela marista La Perpetua, naci\u00f3 el Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Equipo en el que incursiono Jos\u00e9 de Le\u00f3n Toral, quien se convertir\u00eda en el asesino de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Toral, de 28 a\u00f1os al momento de los hechos, era un hombre inquieto y de muchas disciplinas: practic\u00f3 gimnasia, box, basquetbol y esgrima, pero su verdadera pasi\u00f3n siempre fue el futbol.<\/p>\n<p>Militaba activamente en organizaciones como la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de la Juventud Mexicana y la Liga Defensora de la Libertad Religiosa, grupos que luchaban contra la llamada \u201cLey Calles\u201d y la persecuci\u00f3n religiosa. Aqu\u00ed est\u00e1 el dato deportivo poco conocido: Durante sus interrogatorios despu\u00e9s del crimen, \u00e9l mismo reconoci\u00f3 que en el a\u00f1o 1918 hab\u00eda sido jugador del Club Centro Uni\u00f3n, equipo que ES EL ANTECESOR DIRECTO Y EL ORIGEN DE LO QUE HOY CONOCEMOS COMO CLUB AM\u00c9RICA.<\/p>\n<p>Se le describ\u00eda como un mediocampista de mucha garra, t\u00e9cnico y jugador limpio, que ten\u00eda la costumbre de ir a misa los domingos antes de saltar a la cancha. Era considerado un buen estudiante y un caballero, muy querido en el ambiente deportivo, hasta que su vocaci\u00f3n religiosa y pol\u00edtica lo alej\u00f3 de las canchas.<\/p>\n<p>Frente a este club de la \u201cgente decente\u201d \u2013que domin\u00f3 el campeonato en tiempos del maximato\u2014 surgi\u00f3 la alternativa cardenista: el Atlante, \u201cel equipo del pueblo\u201d, integrado en parte por zapateros y alba\u00f1iles, que con el tiempo acaudillar\u00eda un militar cercano a C\u00e1rdenas, el general N\u00fa\u00f1ez. En esos mismos a\u00f1os, los empresarios ingleses de la Compa\u00f1\u00eda de Luz reunieron a los mejores jugadores de la Rep\u00fablica para integrar a los \u201conce hermanos\u201d del Necaxa.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la Guerra Civil espa\u00f1ola, llegaron y se quedaron los integrantes de la selecci\u00f3n vasca: L\u00e1ngara, Zubieta, Regueiro, Iraragorri.<\/p>\n<p>Desde la Segunda Guerra Mundial M\u00e9xico opt\u00f3 por la sustituci\u00f3n de importaciones. Y tambi\u00e9n ocurri\u00f3 en el futbol: siete mexicanos por nacimiento en cada equipo. A pesar del desarrollo que se alcanz\u00f3, el futbol estaba lejos de haber prendido como la fiesta popular que es hoy. La gente segu\u00eda adicta a los toros, los gallos, el box, las luchas. Las clases medias acud\u00edan a los estadios, pero faltaba el apoyo de los j\u00f3venes. Durante los cincuenta, la Universidad y el Polit\u00e9cnico segu\u00edan empe\u00f1ados en la inocente rivalidad del futbol americano.<\/p>\n<p>A mitad de siglo XX, el futbol se configuraba como una constelaci\u00f3n de equipos de provincia y la capital. Hasta las ciudades m\u00e1s modestas de provincia ten\u00edan su equipo con personalidad propia en la Primera Divisi\u00f3n (el Norte, el Pac\u00edfico y el Golfo estaban muy poco representados debido al imperialismo del beisbol, tra\u00eddo por los americanos).<\/p>\n<p>Del Baj\u00edo y Michoac\u00e1n proven\u00edan muchos equipos: los Ates del Morelia, los Freseros de Irapuato, el Celaya, el Zamora, el gran equipo Le\u00f3n. Ya estaba el Puebla. Y Morelos ten\u00eda al excelente Zacatepec, al duro Cuautla y por unos a\u00f1os al Marte, asentado en Cuernavaca.<br \/>\nLos campeones de la \u00e9poca eran el Le\u00f3n, el Zacatepec y dos grandes clubes tapat\u00edos: el Oro y el Guadalajara. M\u00e9xico viv\u00eda un sano federalismo futbolero. El p\u00e9ndulo comenz\u00f3 a virar hacia el centralismo en los sesenta. Las grandes ciudades (Guadalajara, Monterrey y, desde luego, M\u00e9xico) multiplicaron su representaci\u00f3n. En Tele sistema mexicano se invent\u00f3 una versi\u00f3n futbolera de \u201cnosotros los pobres, ustedes los ricos\u201d: la rivalidad entre los \u201cmexican\u00edsimos\u201d del Guadalajara y los \u201cmillonarios\u201d del Am\u00e9rica. Siguiendo el buen ejemplo del Atlas, la UNAM se volvi\u00f3 un semillero de ese deporte.<\/p>\n<p>El desarrollo corporativo y urbano del futbol se hizo, sin embargo, a expensas de las sedes locales, que comenzaron a desaparecer. Pero la provincia dio la pelea: Torre\u00f3n, Veracruz, Pachuca, etc. Y Nuevo Le\u00f3n introdujo a sus dos grandes equipos: los Rayados y los Tigres.<\/p>\n<p>El \u201cmonumental Estadio Azteca\u201d fue el s\u00edmbolo de la \u00e9poca: el nuevo centro ceremonial.<\/p>\n<p>Todo lo importante deb\u00eda ocurrir all\u00ed. M\u00e9xico 70, 86 fue su cenit.<\/p>\n<p>Y ahora por tercera ocasi\u00f3n regresa el juego del bal\u00f3n pie a M\u00e9xico para vivir nuevamente la gran fiesta futbolera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La frase \u201cEl futbol es la m\u00e1s importante de las cosas que no tienen importancia\u201d se ha atribuido a muchos, desde ex futbolistas hasta al Papa Juan Pablo II. Nos lleg\u00f3 con el progreso porfiriano y se asent\u00f3 en las zonas mineras; es el caso del estado minero de Hidalgo. 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