{"id":299515,"date":"2026-06-16T19:19:59","date_gmt":"2026-06-17T01:19:59","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/?p=299515"},"modified":"2026-06-17T20:21:01","modified_gmt":"2026-06-18T02:21:01","slug":"miradas-desde-el-sur-178","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/2026\/06\/16\/miradas-desde-el-sur-178\/","title":{"rendered":"Miradas desde el Sur"},"content":{"rendered":"<p>Dicen que cuando nac\u00ed, todo el pueblo festej\u00f3 mi llegada; cuentan tambi\u00e9n, y es<br \/>\nprobable que fabulen con los dichos que florecieron los jardines.<br \/>\nCrec\u00ed entre puntillas que engalanaban mis trajes junto a sedas y brocatos, los que<br \/>\nsin querer cumpl\u00edan la orden de anunciar mi llegada con la melod\u00eda de su roce.<br \/>\nMuchas cosas me estaban prohibidas, como entablar relaci\u00f3n con la servidumbre.<br \/>\nDeb\u00eda indicar mis deseos con s\u00f3lo un gesto, de esa manera correspond\u00eda que<br \/>\nobedecieran, sin preguntas ni dudas; jam\u00e1s pude descubrir cu\u00e1l era el secreto que<br \/>\nguardaban para poder acertar a cada pensamiento y mirada.<br \/>\nEra dif\u00edcil que los ni\u00f1os del castillo nos encontr\u00e1ramos a diario, pero las<br \/>\ncircunstancias resolvieron mi soledad, conoc\u00ed a nuevos amigos al recorrer lugares<br \/>\nprohibidos. Los tres ni\u00f1os no pudimos desterrar a la desobediencia, por tal causa,<br \/>\ncada uno descubri\u00f3 desde su lugar de residencia a los rincones de los laberintos.<br \/>\nCatalina y su hermano Rafael eran sobrinos del mayordomo de mi padre; viv\u00edan<br \/>\nen la torre este, opuesta a la m\u00eda, pero eso no fue un motivo que impidiera nuestra<br \/>\nrelaci\u00f3n ilegal.<br \/>\nMientras yo recib\u00eda una educaci\u00f3n encuadrada en vistas a mi futuro desempe\u00f1o<br \/>\ncomo dama de la Corte, con danzas de sal\u00f3n, modales, idiomas, posturas y<br \/>\nademanes, ellos, los que se hab\u00edan convertido en mis amigos, practicaban<br \/>\nreverencias y lisonjas para agradar a sus se\u00f1ores. Sin duda, cada ser humano<br \/>\nnace trayendo consigo un sello que ser\u00e1 el que marque su destino, lo he pensado<br \/>\nporque, a pesar de ser hermanos, Catalina y Francisco eran dos seres totalmente<br \/>\ndispares, los mir\u00e1semos desde cualquier punto; ella era servil, cuajaba con el<br \/>\nentorno que la hab\u00eda criado; \u00e9l era idomable y amante del arte.<br \/>\nPoco a poco, las escapadas infantiles por los pasadizos secretos, quedaron atr\u00e1s<br \/>\ncon la velocidad de un pasado no vivido; nuestros encuentros se distanciaron, y<br \/>\npor la ansiedad con que nos extra\u00f1\u00e1bamos, comprendimos que la necesidad de<br \/>\nvernos era veraz, pero a medida que yo crec\u00eda me obligaban a realizar m\u00e1s<br \/>\nactividades y el tiempo no me sobraba.<br \/>\nMi padre era un Noble respetado y querido por toda la Corte, esa imagen hab\u00eda<br \/>\ncobrado firmeza sobre los primeros conceptos que tuve de \u00e9l; quiz\u00e1 esa fue la<br \/>\ncausa por la que no me d\u00ed cuenta de su relaci\u00f3n con la madre de mis amigos, su<br \/>\nrectitud era opuesta a la realidad. Una tarde, descubr\u00ed un pasadizo detr\u00e1s del<br \/>\nespejo principal de su aposento. Sin pensar, camin\u00e9 por \u00e9l hasta un cortinado que<br \/>\nmarcaba su final. Cuando o\u00ed su voz corr\u00ed la tela con cuidado hasta que la claridad<\/p>\n<p>de la habitaci\u00f3n me permitiera ver qui\u00e9n era la mujer. As\u00ed fue que descubr\u00ed a su<br \/>\namante.<br \/>\nMis quince a\u00f1os rescataron de entre las im\u00e1genes guardadas, aquella en la que<br \/>\nmi madre ten\u00eda los ojos enrojecidos durante horas de muchos d\u00edas. De tantos que<br \/>\nno puedo precisar la cantidad; aqu\u00e9l momento en el que les quit\u00e9 la venda a los<br \/>\nm\u00edos y fui testigo del enga\u00f1o de mi padre, sal\u00ed de los l\u00edmites del castillo hasta<br \/>\nllegar al lado del arroyo. La m\u00fasica del agua desliz\u00e1ndose entre las piedras<br \/>\nescondi\u00f3 el sonido de mi llanto que se mezcl\u00f3 con frases que no entend\u00eda hasta<br \/>\nese momento y que hab\u00edan sido punto de discordia entre mis padres. La luz se<br \/>\nhizo y, muy a pesar de m\u00ed, las conversaciones sin sentido tuvieron raz\u00f3n de ser.<br \/>\nS\u00ed, Catalina y Rafael eran hijos de mi padre. Aprovech\u00e9 a llorar hasta que qued\u00e9<br \/>\ndormida sobre el pasto h\u00famedo. Recuerdo que la verg\u00fcenza jug\u00f3 con mis<br \/>\nsentimientos y baraj\u00f3, por un instante, mi vida entre sus manos, solo la figura de<br \/>\nmi madre, su dulzura y el amor traicionado, alimentaron mis fuerzas para seguir en<br \/>\nvistas al futuro.<br \/>\nLos acontecimientos se sucedieron muy r\u00e1pido; Catalina ingres\u00f3 al noviciado,<br \/>\nRafael viaj\u00f3 a Roma para estudiar pintura con un t\u00edo de mi familia y yo permanec\u00ed<br \/>\nen el pueblo Lombardo con m\u00e1s clases que hasta ese momento.<br \/>\nNo quise despedirlos; hab\u00edan sido mis amigos, pero como hermanastros no quer\u00eda<br \/>\nsaber nada con ellos a la vez que, sin darme cuenta, era la hacedora de una<br \/>\ncicatriz en sus recuerdos. Por supuesto, no sab\u00edan la verdad, por ende<br \/>\ninterpretaron como desprecio mi ausencia en el momento de sus partidas.<br \/>\nReconozco que sufr\u00ed y que a partir de aquel momento, no tuve amigos verdaderos.<br \/>\nFueron muchos de esos que me buscaban por qui\u00e9n era y no por lo que era.<br \/>\nDurante los diez a\u00f1os siguientes, viv\u00ed en una Corte libertina en la que trat\u00e9 de<br \/>\ncuidar mi postura. Catalina qued\u00f3 en el claustro al que no pensaba abandonar; el<br \/>\nnombre de Rafael paseaba de Corte en Corte y sus cuadros eran se\u00f1alados como<br \/>\nlos mejores de la \u00e9poca.<br \/>\nLos veranos sucedieron a las primaveras y en cada uno de de ellos no me<br \/>\nreencontr\u00e9 con Rafael. Cuando nos vimos, aqu\u00e9l muchacho flacucho y delicado se<br \/>\nhab\u00eda convertido en hombre. Supe que la emoci\u00f3n que sinti\u00f3 al verme, fue cierta;<br \/>\nsu boca en mi mano y la dulzura de la mirada, pudieron m\u00e1s que mi recato. Su<br \/>\nacercamiento me produjo una serie de sensaciones que introdujeron en mi interior<br \/>\nuna felicidad que me pareci\u00f3 disonante, pero me entregu\u00e9 a ella.<br \/>\nEmbriagada por su presencia, permit\u00ed que invadiera los espacios vac\u00edos por el<br \/>\ntiempo de no verlo. La noche a su lado fue un cerco imperceptible e indiviso entre<br \/>\nel pasado y el presente, y me dej\u00e9 llevar con la voluntad de negaci\u00f3n quebrada<br \/>\nante su hechizo. Ni el vaiv\u00e9n del coche logr\u00f3 que recuperara la cordura.<\/p>\n<p>Permanec\u00ed sentada de espaldas a la oscuridad; estaba frente a \u00e9l, que<br \/>\nensimismado manchaba una tela apoyada sobre un atril.<br \/>\nSu mirada viol\u00f3 mis pechos desnudos, mientras mis manos intentaban cubrir el<br \/>\npubis con la seda del ropaje y mi coraz\u00f3n parec\u00eda desparramar su color por todo el<br \/>\ncuerpo. Acarici\u00e9 el seno izquierdo mientras con la mirada intent\u00e9 decirle a Rafael,<br \/>\nlo callado. Hubiera querido que mis cabellos rozaran la desnudez de mis hombros,<br \/>\nm\u00e1s la corona de tela se hab\u00eda adue\u00f1ado de ellos, que peinados hacia ambos<br \/>\nlados marcaban la l\u00ednea central de mi cabeza. La tela marr\u00f3n impidi\u00f3 que el<br \/>\nazabache de mis cabellos se uniera con el fondo del cuarto.<br \/>\nSentada frente al hombre desee ser su mujer, puse fuerza para que mis<br \/>\npensamientos traspasaran los l\u00edmites de la mirada. Nada me importaba, solo \u00e9l y<br \/>\nyo. Por un momento record\u00e9 a Catalina, se hubiera horrorizado ante tales<br \/>\ncircunstancias entonces, le ped\u00ed con mis deseos que rezara por mi alma pecadora.<br \/>\nCuando finaliz\u00f3 con la pintura del cuadro, quedamos exhaustos. Yo estaba<br \/>\nentumecida por mantener la postura y \u00e9l, desencajado por el capricho de empezar<br \/>\ny terminar la obra, sin respiro. Una locura que serpente\u00f3 por cuerpos y acapar\u00f3<br \/>\nnuestras purezas.<br \/>\nEl cansancio gan\u00f3 al desenfreno. Despertamos abrazados y desnudos. Las horas<br \/>\nanteriores nos hab\u00edan mantenido en una alquimia. Las primeras luces recuperaron<br \/>\nlos instantes dejados en suspenso por el cansancio de la noche anterior, lo cierto<br \/>\nfue que nos acariciamos con la desmedida de dos amantes, no hubo partes sin<br \/>\nbesar, ni descubrir. Todo era tan fresco y a la vez enloquecedor; me pareci\u00f3<br \/>\nmentira, pero la hermandad hab\u00eda pasado a segundo plano. El choque interior se<br \/>\napoder\u00f3 de mi existencia, no fueron alumbradas palabras que lograran expresar<br \/>\nlos sentimientos de los que era v\u00edctima. Cuando cre\u00ed poder asirme de la realidad,<br \/>\nca\u00ed en un sopor del que no pude reaccionar. Al despertar, Rafael estaba sentado a<br \/>\nmi lado, una de sus manos acariciaba mi frente y sus ojos me miraban con<br \/>\ntristeza.<br \/>\n&#8212; Habe\u00eds tenido pesadillas- me dijo- y tambi\u00e9n habe\u00eds hablado. Os he hecho<br \/>\npreguntas y habe\u00eds contestado. Os pido perd\u00f3n por todo y por haber sido, quiz\u00e1,<br \/>\nresponsable de que crearais ideas falsas.<br \/>\n\u00c9l habl\u00f3 y habl\u00f3, pero lo \u00fanico que escuch\u00e9 fue: \u201cNo soy hijo de vuestro padre,<br \/>\nvuestra media hermana es Catalina.\u201d<br \/>\nEl cuadro permanece imponente, cada vez que lo observo el fuego se reanima y la<br \/>\nhistoria palpita desde mi mecedora. Rafael ya no est\u00e1, pero a\u00fan veo entre la<br \/>\npenumbra de mis aposentos, a sus manos dibujando con deleite mi figura,<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que cuando nac\u00ed, todo el pueblo festej\u00f3 mi llegada; cuentan tambi\u00e9n, y es probable que fabulen con los dichos que florecieron los jardines. Crec\u00ed entre puntillas que engalanaban mis trajes junto a sedas y brocatos, los que sin querer cumpl\u00edan la orden de anunciar mi llegada con la melod\u00eda de su roce. Muchas cosas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":118,"featured_media":292187,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[29819],"yst_prominent_words":[10311,5557,8643,13000,15124,7028,7249,4841,5757,7030,8134,8587,7077,7675,6979,5659,17212,9855,16836],"class_list":["post-299515","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vox","tag-vox"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299515"}],"collection":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/118"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=299515"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":299517,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299515\/revisions\/299517"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/292187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=299515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=299515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=299515"},{"taxonomy":"yst_prominent_words","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintesis.com.mx\/hidalgo\/wp-json\/wp\/v2\/yst_prominent_words?post=299515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}