Estudiantes y docentes de diferentes niveles escolares, participarán este 5 de Mayo en el tradicional desfile conmemorativo del 157 Aniversario de la Batalla de Puebla, el cual iniciará a las 9 horas, en la calzada Adolfo López Mateos, ubicada al poniente de esta ciudad.
Serán autoridades militares, municipales y educativas, las que abrirán la parada cívico-militar, misma que recorrerá aproximadamente dos kilómetros, por lo cual se sugirió a la ciudadanía tomar vías alternas para evitar congestionamientos, ya que la marcha iniciará frente al Centro de Reinserción Social de Tehuacán (Cereso) y concluirá en la esquina que forman las calles 8 Sur y 3 Poniente.
Un poco de historia
Respecto al 5 de mayo, investigadores consideraron digno de recordar que mientras se llevaban a afecto las negociaciones en La Soledad, hoy parte del estado de Veracruz, tropas francesas estuvieron acantonadas en Tehuacán, lo que al romperse las negociaciones les dio ventaja estratégica sobre sus rivales, pues ya se encontraban “tierra adentro”, esto, les facilitó su llegada al primer punto de combate que fue en las inmediaciones de la ciudad de Puebla, “con todo y esto las armas nacionales se cubrieron de gloria», se resaltó.
Raúl Bringas Nostti, en su libro Historia de Tehuacán. De tiempos prehispánicos a la modernidad, refiere que los franceses permanecieron 20 días en Tehuacán, con la instrucción de guardar estricta disciplina, fraternizar con los vecinos y respetar el normal desarrollo de la vida diaria, no tuvieron problemas con la población, se les dio licencia para que abandonaran su campamento y recorrieran la ciudad, algunos escalaron el Cerro Colorado mientras otros se unieron a los bañistas que disfrutaban de las aguas de manantial, informados sobre sus aparentes propiedades curativas de éstas, bebieron y se abastecieron de ellas para el viaje.
Los mercaderes fueron los más afortunados, ya que sus ingresos se incrementaron notablemente durante la estancia de los invasores. Los soldados procuraron muchas atenciones a los niños, les mostraban el funcionamiento de sus armas y hasta los pasearon en caballo. A pesar de contar con sus propios capellanes, asistieron a misa en la parroquia y se ganaron el aprecio del clero que no estaba muy a gusto con las reformas liberales. Los franceses abandonaron la ciudad el 1 de abril de 1862, poco después del mediodía. Su partida se debió a que las negociaciones con el gobierno mexicano habían fracasado y las hostilidades estaban por empezar, se explica.