Después de 25 años Mónica Naranjo se reencontró con el público de Puebla en el marco de la gira con la que celebra un cuarto de sigo de trayectoria artística, “Renaissance”. A lo largo de dos horas la cantante española llevo a la audiencia por un recorrido a su historia musical, acompañada de más de 60 artistas en escena, entre banda, orquesta y coros.

Este fue el fin del tour “Renaissance” a su paso por México y fue muy especial para la artista que se ha desenvuelto también como compositora y productora, pues hace 25 años precisamente fue en Puebla su debut en este país y la gente la recibió entonces con los brazos abiertos, al igual que la noche del jueves, cuando empezó el set lits con “El amor coloca”.

“¿Cuántos de ustedes estaban esa noche?”, pregunto Mónica refiriéndose a aquella primera vez. “Ha pasado 25 años, son muchos años y estamos mejor que nunca”, continuo.

Al presentar “Solo se vive una vez” recordó las sabias palabras de su padre, quien aunque reconoció de pocas palabras, afirmó que era contundente con sus mensajes invitando a dormir cuando se esté muerto, porque sólo se vive una vez y hay que aprovechar cada momento.

“Viví muchos cambios en mi vida. Llegue a México con apenas 19 años, casi recién cumplidos, en principio iba a ser un viaje donde iba a estar 10 días y al final se convirtieron en casi cinco años. Con vosotros viví muchas cosas, yo creo que de las cosas más potentes que viví al cabo del año y medio en México fue cuando surgió esta canción”, apuntó al cantar “Óyeme”.

En el repertorio y ante un público eufórico que mantenía de pie o se sentaba a petición de la artista, siguió “Sola”, el que fue el sencillo de introducción en México a principios de los años 90. También cantó “Malherido”, tema que hizo popular en aquella época el grupo Magneto, que ella escribió y descubrió gratamente con éxito en este país.

Entre entradas y salidas constantes de Mónica Naranjo del escenario, el público podía disfrutar del talento de los más de 60 artistas que estaban en escena. Ella hizo un par de cambios de vestuario, siempre en todo dorado y con mucho brillo. No necesitaba más performances. Con abrir la boca y dejar salir su potente voz tenía la atención de la audiencia.

“Desátame”, “Pantera en libertad”, “Empiezo a recordarte”, “Sobreviviere”, “Europa”, “Amor y lujo”, “Jamás”, “Doble corazón”, “Tú y yo volvemos al amor”, “Grande” y “Las campanas del amor”, también se incluyeron en el recorrido musical.

La despedida fue muy emotiva. Entre la audiencia destacó público de la comunidad LGBT, del que Mónica confeso siempre se ha sentido parte. Recordó aquellos años en que decían que era hombre convertido en mujer, pero no le importo: “yo no tengo sexo, solo soy un ser humano”, concluyó.

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