La lucha por la presidencia municipal de Puebla, de cara al 06 de junio próximo, cuando se celebren las elecciones intermedias que servirán de termómetro para medir la efectividad o no de los gobiernos de Morena, ya se calentó y subió de tono.

Los distintos partidos políticos con registro en la entidad empezaron a moverse y a perfilar posibles candidatos, quienes también arrancaron actividad en redes para ver y dejarse ver.

Eso sí, ya la competencia se volvió una reyerta sin tregua y de golpes bajos, una lucha encarnizada que va a sacar lo bueno y lo malo de quienes aspiren al cargo.

Y es que también los actuales gobernantes y líderes de los distintos ayuntamientos cuentan, porque si no se reeligen tendrán, al menos, derecho de veto, cosa que le pone más sabor al caldo.

Así que ya todo mundo se está preparando para la batalla, por lo que, en el caso de los actuales ediles, quienes desean permanecer en el cargo por tres años, ya también miden sus tiempos, sus posibilidades y si es que las circunstancias y la gente los apoyan.

De lo contrario, tendrían que estar preparando lo necesario para dejar cuentas claras, números negros y todo listo para que sus sucesores arriben a la silla que en breve van a tener que ceder.

La silla municipal más deseada y soñada, desde luego, es la que ocupa Claudia Rivera Vivanco, quien tiene un plan A y un plan B para 2021.

El A, es lograr que los números le den y pueda permanecer en su cargo por otros tres años más, apoyada, por supuesto, de sus aliados nacionales como lo son la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, así como la esposa del presidente AMLO, Beatriz Gutiérrez Müller.

Tal vez por eso a Claudia Rivera le estén echando la caballería encima, por eso las denuncias en su contra por un presunto despido injustificado, y seguramente por eso la tratan como la tratan.

El caso es que la presidenta está tratando de cerrar con broche de oro el 2020, a fin de poder cambiar la percepción que tiene entre la gente que habita el municipio más importante del estado.

Eso sí, habrá que ver si le alcanza para lo que quiere.

Empero, su plan B es ceder, sí, la presidencia, pero con derecho de veto y de apoyo total e irrestricto al candidato que más le convenga.

Y es que la lógica apunta que ante su situación va a echar mano de su último momento como presidenta, para evitar favorecer a aquellos que le han hecho la vida de cuadritos desde que asumió las riendas de la ciudad.

Sin embargo, Claudia Rivera no es la única interesada en ganar la chica sino hay más tiradores como el diputado y líder del Congreso Gabriel Biestro Medinilla, quien está más que convencido que será el próximo candidato de Morena por la ciudad capital.

Biestro, por ello, está jugando el ajedrez con cabeza y está echando mano de la chiquillada, haciendo aliados para fragmentar el voto y salir beneficiado con la pura marca de su partido.

Su intención es debilitar al PAN vía los candidatos de otros partidos, incluso tiene vislumbrado que Eduardo Rivera Pérez participe como candidato de otro partido, lo mismo que el famoso diputado Marcelo “Chelo” García, quien sabe que no le alcanza para aspirar a ganar el ayuntamiento si no tiene partido.

Gabriel Biestro va a centrar sus ataques contra los panistas y contra Claudia Rivera, a quienes considera los verdaderos enemigos a vencer de cara al 2021, porque el PRI ya está con él y busca lanzar un candidato a modo.

En el caso de los priistas, vía su ridículo dirigente, Néstor Camarillo Medina, tiene instrucciones de jugar con Morena y de obedecer órdenes.

Eso de que su partido está renovado, y de que tiene cuadros para pelear los distintos cargos, parece más una broma de mal gusto que algo serio.

De todos los priistas que pudieran aspirar a un cargo sólo Enrique Doger Guerrero y Blanca Alcalá Ruiz tendrían posibilidades, el resto como José Chedraui Budib y Valentín Meneses Rojas son una verdadera ofensa para el nuevo priismo.

A Pepe Chedraui lo único que le interesa es hacer negocio y enriquecerse con los cargos públicos.

¿Quién cree que actualmente está metido construyendo en algunos gobiernos municipales y espacios públicos?, así es precisamente José Chedraui, apoyado con otros personajes bien conocidos en Puebla.

Pero como dijera la Nana Goya, esa es otra historia.

Los panistas tienen todavía la posibilidad de recuperar el gobierno de la ciudad, aunque si empiezan a chaquetear como en el PAN municipal, a dividirse y a convertirse en empleados del poder, les va a ir mal.

En la próxima entrega de posdata les cuento esta historia.

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Facebook: Alfonso González

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