A las cosas por su nombre

Alejandro Elías

Pocos artistas pueden jactarse de exhibir una obra en el Museo de Louvre. Pero mucho menos que estos, pueden decir que han creado una técnica nueva, lo que entonces les convierte en revolucionarios del arte. Es el caso de Lilian Hicel, pintora mexicana que ha aportado para satisfacer a un grupo tan vulnerable como el de los invidentes.

Una técnica que hoy los museos más prestigiados del mundo están poniendo en práctica a través de impresiones en 3D de la obra de los grandes maestros universales (Museo del Prado, Museo de Berlín, Galería Uffizi en Florencia, etc.).

Desde hace casi 20 años, Lilian apuntó a lo imposible: ayudar a los ciegos a mirar a través de la plástica –jugando con 38 texturas distintas–, cuando la impresión en 3D todavía era un sueño.

Invidentismo o Blindism, se llama su creación:

–¿Cómo te sientes al ver que tu idea ha revolucionado la pintura en el mundo y hoy los museos más famosos imprimen en 3D las obras de los grandes artistas universales para ponerlas al alcance de las personas invidentes?

–Es una gran satisfacción ver cómo hoy muchos museos se preocupan por incluir a la gente Ciega en sus exposiciones. Por milenios se ha discriminado a los Ciegos; se ha pensado que ellos no pueden disfrutar de las Artes Plásticas y que no tienen la capacidad de apreciarlas, siendo que la realidad es totalmente contraria: son muy sensibles y receptivos de su rededor. Es fabuloso saber que Museos como el Del Prado, ahora tiene impresiones en 3D de pinturas famosas, para que los Ciegos puedan apreciarlas.

–¿Cuándo descubriste que alguien con los ojos cerrados podía ver a través del trabajo de tus manos?

–No fue un descubrimiento ni ocurrió por casualidad; yo carezco del sentido de profundidad y volumen: muchas cosas las veo con las manos o las siento con el cuerpo cuando ya me estrellé contra ellas. Cuando empecé a pintar, pintaba normal; tocaba mis pinturas pero no sentía nada no las veía completamente porque al tacto no me decían nada. Así pase muchos años, sintiendo que mis pinturas estaban incompletas; yo quería que todo mundo viera y viviera mis pinturas a través de sus manos, principalmente los Ciegos que no tenían oportunidad de ver o sentir lo que se refleja en obras normales. Así que para lograr que mis pinturas “se vieran y vivieran a traves de las manos”, en el 2003 empecé a remarcar las líneas y los detalles en mis trabajos, asignando diferentes texturas para cada emoción, vivencia, valor o momento en la vida que estaba yo plasmando. Así fui perfeccionando mi estilo a través del tiempo.

Pugnar por el bienestar ajeno y con mayor razón si se trata de una población vulnerable, es una labor por demás humana y amorosa que Lilian ha ejercitado durante toda su trayectoria como artista.

–Supongo que el recibir los comentarios de los invidentes sobre el impacto que causa tu obra en ellos es la culminación de cada uno de tus trabajos; cuando ellos te expresan los sentimientos que les produces a través de tus pinturas, ¿cómo te retroalimentas, no de sus comentarios, sino de sus emociones?

–Cuando una persona Ciega llora de emoción o me dice que le gustó ver mis obras o que vivió la historia y cada emoción plasmada en la pintura o que después de muchos años de vivir en la obscuridad nuevamente pueden disfrutar una pintura, lloro de la emoción y siento algo indescriptible; me siento útil, satisfecha de que tantas horas valieron la pena, porque fueron semanas y en ocasiones meses de trabajo en la creación de una obra para que una persona Ciega pueda ¡Vivir mi trabajo!

F/La Máquina de Escribir por Alejandro Elías

@ALEELIASG

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