Con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre lo ocurrido durante la pandemia en las instituciones de educación superior, públicas y particulares, la Subsecretaría de Educación Superior y la ANUIES pusieron en marcha la “Encuesta Nacional COVID-19: La Comunidad Estudiantil ante la Emergencia Sanitaria”. Los resultados fueron dados a conocer hoy en presencia de autoridades y rectores de instituciones, como la doctora Lilia Cedillo Ramírez, quien participó en el informe que considera datos de los años 2020 y 2021.

En dicho informe se plasma la voz de más de 273 mil estudiantes de 485 instituciones de todo el país, lo que permite aportar información relevante sobre las condiciones que la comunidad docente ha enfrentado, así como los principales problemas y retos que ha tenido la población estudiantil para continuar con sus actividades académicas durante la etapa de aislamiento social.

Las autoridades que estuvieron participando en esta presentación virtual coincidieron en que la  pandemia provocada por el coronavirus SARS-COV2 tuvo enormes impactos en el bienestar social y en las estructuras productivas, cuyos efectos habrán de prolongarse a lo largo de los siguientes años.

Recordaron que en México, el sector educativo fue el primero en suspender actividades debido a su magnitud, ya que involucra a casi 41 millones de personas, entre estudiantes, docentes y personal de apoyo.

En ese contexto, la ANUIES en colaboración con la Subsecretaría de Educación Superior, emitió un acuerdo nacional frente a esta emergencia sanitaria, mediante el cual las instituciones públicas y particulares establecieron los compromisos de salvaguardar la salud de sus comunidades y de la sociedad en general; asegurar la continuidad de sus servicios académicos; y poner a disposición de la sociedad sus capacidades científicas y técnicas, y, en caso necesario, su infraestructura y equipamiento para atender los efectos de este fenómeno epidemiológico.

En consecuencia, las universidades e instituciones de educación superior realizaron una rápida transición hacia esquemas de trabajo académico a distancia, en beneficio de cerca de 5 millones de estudiantes. Sin embargo, advirtieron que en esta transición quedaron al descubierto múltiples carencias y se abrió la puerta a otras desigualdades.

La insuficiente e inadecuada infraestructura tecnológica en las instituciones, la desactualización de las habilidades digitales de muchos docentes, la falta de acervos y materiales para la enseñanza a distancia, la rigidez de los procesos administrativos y de gestión escolar, entre otras limitaciones, fueron parte de los problemas develados. Entre los más graves reportados está la alta deserción escolar y las secuelas en el bienestar emocional de los jóvenes.

En el acto, el subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro Bórquez, enfatizó que la educación superior en México se encuentra en un momento clave en la toma de decisiones. En ese sentido, reiteró que este informe permitirá pensar desde distintos ángulos los problemas que se enfrentan, así como las condiciones de vida, trabajo y estudio de todos los alumnos.

También, dijo, es importante saber qué pasó con el magisterio, sus condiciones y las desigualdades en el sistema. Reconoció que la tasa de abandono escolar en el año de la pandemia fue de 8.8 por ciento, la más alta en los últimos 25 años. No obstante, a esto se suma que cada estado tuvo sus particularidades, como en Sonora o Yucatán, donde el porcentaje llegó hasta el 18 por ciento. Ante estas desigualdades, la oportunidad y pertinencia de la información es un recurso imperativo. Los pormenores de esta consulta se encuentran en la página http://www.anuies.mx/media/docs/avisos/pdf/Informe_COVID19.pdf.

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