La cultura pop en Oriente Medio ha dado un paso adelante este fin de semana con la Comic-Con de Abu Dabi, la más grande de todo Oriente Medio, que ha reunido a estrellas internacionales del Universo Marvel y DC, para situar la región en el mapa de este tipo de convenciones.
El distrito financiero de la capital de Emiratos Árabes Unidos (EAU) se ha convertido estos días en una mezcolanza de amantes del manga, anime y superhéroes con los locales más curiosos que acudieron al Middle East Film & Comic Con (MEFCC, en inglés), que este año celebra su 13ª edición.
La previsión es superar los 38.000 asistentes del año pasado, un poco más de la mitad de lo que se prevé para la San Diego Comic-Con, que sale de EE.UU por primera vez en 54 años, para celebrarse este año en la ciudad española de Málaga.
Este es el afán del emirato por seguir siendo el epicentro de Oriente Medio de la cultura pop, alimentado especialmente por la gran comunidad de expatriados asiáticos en el país, y el de atraer a los fans de celebridades, ya que este año han acudido como invitados de lujo los actores Andrew Garfield (Spiderman), Charlie Cox (Daredevil), Grant Gustin (Flash) o Emily Rudd (One Piece), entre otros.
Mucho color y blanco de la tradición
Entre las avenidas del interior del centro de congresos de ADNEC, los aficionados a este mundo lucían su ‘cosplay’, vistiendo algunos y algunas como sólo pueden hacerlo entre esas cuatro paredes, mientras corrillos de emiratíes ataviados con sus impecables ‘kanduras’ blancas observaban y fotografiaban.
Para algunas chicas, las tradicionales abayas negras eran reemplazadas por la capa Akatsuki, una prenda icónica del anime Naruto, mientras que otras aprovechaban la ocasión para lucir una minifalda típica del uniforme escolar japonés.
La miscelánea se pudo ver también en las largas colas formadas para ver a las celebridades. El evento que reunió a los protagonistas de las franquicias de superhéroes llenó la sala de los fans, que buscaban escuchar las anécdotas de los actores, aunque, por primer año, tenían prohibido fotografiarlos o grabarlos en el interior de ese recinto, según las normas.
Si querían un autógrafo o unas fotos, había que pagar. El más cotizado era Garfield, ya que si querías su rúbrica, tenías que pagar 750 dirham emiratíes (180 euros), pero en el caso de querer ser fotografiado con él, la suma ascendía a 770 dirham (184 euros). Y todo en una zona aparte lejos de las miradas indiscretas.
Eso sí, para escucharlos no había que desembolsar. En esa charla, Garfield, Cox, Gustin y el actor Wilson Bethel (Daredevil) hablaron de cómo formar parte de estos personajes durante tanto tiempo podrían o no encasillarles en su carrera, aunque también discutieron cómo paradójicamente sus trajes de superhéroes se pegaban tanto a su piel.
Y literalmente, ya que compartieron con los fans durante los diez minutos de los poco más de treinta de evento cómo se las arreglaban para quitarse el traje para ir al cuarto de baño durante los rodajes.
De otras curiosidades también habló Emily Rudd, que encarna a Nami en la serie de Netflix de One Piece adaptada a la acción real y que está a la espera de estrenar su segunda temporada en la plataforma.
A pesar de soltar algún ‘spoiler’, Rudd afirmó que está dispuesta a continuar en su personaje todas las temporadas hasta que la serie aguante.
Crecimiento para los negocios
Este ‘boom’ de la cultura pop viene apoyado por el dinero. El año pasado, Parul, de CosmiKraft Creative Studio, junto a su marido vieron la oportunidad y comenzaron el negocio de venta de ‘merchandising’ de anime en Abu Dabi.
Además, como dice a EFE, el gobierno del emirato les da una visado de ‘freelancer’ y se han integrado en una comunidad de artistas que han visto el crecimiento de la cultura pop en el país, lo que permite que estos pequeños negocios «crezcan un poco más».
Un caso similar es el de Raymund, de Filipinas, que produce en Dubái con su marca RTRO diferentes prendas con diseños originales comisionados a diferentes artistas.
Y es que el hacerse un buen ‘cosplay’ ha hecho que un dúo haya conseguido durante este evento el pase para viajar a Japón y representar a EAU, pese a no tener la nacionalidad, en la competición anual World Cosplay Summit, que se celebrará el próximo agosto en la ciudad de Nagoya.
por Isaac J. Martín