Después de un fin de semana de excesos, el cuerpo suele sentirse cansado, hinchado y con digestión lenta. Un menú detox sencillo ayuda a hidratar, depurar y equilibrar el organismo, sin necesidad de recurrir a dietas extremas.
Desayuno con energía y ligereza
El día comienza con agua tibia con limón, ideal para hidratar y estimular la digestión. Para el desayuno se recomienda huevos con espinacas y tomate, acompañados de una taza de té verde. Esta combinación es saciante, rica en proteínas y ayuda a controlar los antojos durante la mañana.
Comida fresca y antioxidante
En el almuerzo la opción es una ensalada de salmón con hojas verdes, aderezada con jugo de limón. El salmón aporta proteínas y grasas saludables, mientras que las verduras frescas favorecen la digestión. Para beber, se sugiere té rooibos, que ayuda a reducir la inflamación y mejora el tránsito intestinal.
Merienda depurativa y ligera
En la tarde, lo ideal es optar por algo ligero. Una buena alternativa es preparar té matcha en agua o elegir infusiones como la cola de caballo. También funciona un vaso de jugo de piña natural, con efecto drenante y refrescante.
Cena nutritiva y fácil de digerir
Para cerrar el día se propone trucha al horno con espárragos blancos, acompañada de una ensalada verde con pimientos. Esta cena es ligera, aporta vitaminas y minerales, y favorece la eliminación de líquidos retenidos. Se recomienda beber agua o infusiones, evitando refrescos o alcohol.
Beneficios de este plan detox
Este menú ayuda a reducir la hinchazón, mejora la digestión y aporta energía estable durante el día. También contribuye a hidratar la piel y a retomar los hábitos saludables después de los excesos del fin de semana.