Cuatro mujeres fueron detenidas este sábado en el Zócalo de Puebla durante una manifestación realizada en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. El motivo, de acuerdo con las autoridades: daños a la Fuente de San Miguel, una estructura emblemática del Centro Histórico. Ante estos hechos, el Gobierno del Estado emitió un posicionamiento en el que, aunque aseguró respetar el derecho a la libre expresión, rechazó los actos de vandalismo ocurridos durante la marcha.
En un comunicado difundido por la Secretaría de Gobernación, la administración estatal expresó:
“Desde el Gobierno del Estado nos mantenemos respetuosos ante las diferentes formas de manifestación de las y los ciudadanos; sin embargo, reprobamos los hechos de violencia y vandalismo como los que se generaron durante la marcha en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas”.
La autoridad estatal afirmó que el diálogo ha sido una constante con los colectivos de madres buscadoras y reiteró que sigue vigente una labor coordinada para atender sus demandas:
“En la administración que encabeza el gobernador Alejandro Armenta, en todo momento se ha priorizado el diálogo y se han escuchado las voces de las integrantes de los diferentes colectivos de madres buscadoras, con quienes se mantiene un trabajo coordinado para la búsqueda y localización de sus familiares”, señaló un comunicado en redes sociales.
En ese mismo mensaje, el gobierno lamentó los daños causados a inmuebles históricos y subrayó que estos actos desviaron el propósito de la movilización:
“Lamentamos los actos de vandalismo en inmuebles del patrimonio histórico de Puebla y que desviaron el objetivo de la marcha de este día”.
También se reiteró el compromiso institucional de mantener abiertas las vías de diálogo con todos los sectores sociales, sin que ello implique tolerar conductas que puedan poner en riesgo la seguridad o el patrimonio colectivo:
“Reiteramos nuestro compromiso de trabajar con todos los sectores sociales y de mantener un diálogo y puertas abiertas en las diferentes instancias de la administración, para atender sus principales demandas, sin ponderar actos que transgredan incluso la seguridad de las personas”.
Por su parte, la Secretaría General de Gobierno detalló que la protesta, integrada en su mayoría por mujeres, recorrió el primer cuadro de la ciudad. Durante la manifestación, algunas participantes realizaron pintas y dañaron la Fuente de San Miguel. Personal femenino de la Dirección de Vía Pública intentó persuadir al grupo para que detuviera estas acciones. Al no lograrlo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) procedió a la detención de cuatro mujeres, quienes fueron puestas a disposición de las autoridades competentes.
Desde el ámbito municipal, el Ayuntamiento de Puebla informó que la presencia de policías ayudó a evitar mayores confrontaciones entre las manifestantes y personas que rechazaban las pintas y daños en la fuente. Además, se reforzó la vigilancia en la zona para proteger otros monumentos del Centro Histórico.
La administración del presidente municipal, Pepe Chedraui Budib, también se pronunció al respecto. Afirmó respetar plenamente la libertad de expresión y el derecho a la protesta social, pero advirtió que estos ejercicios no deben poner en riesgo ni afectar el patrimonio histórico y cultural de la ciudad.
La Secretaría de Gobernación reiteró que las distintas formas de expresión ciudadana son respetadas por el Gobierno del Estado. Sin embargo, hizo énfasis en que no avalará ningún acto que derive en violencia o daños a espacios públicos.
























