El pasado sábado dos de junio se cumplieron dos años de la muerte de quien fuera considerado el “último romántico de la fiesta de los toros”, fecha en la que la familia taurina se reunió para recordar al torero de Apizaco que dejó un legado lo mismo polémico que artístico en la fiesta brava.
Fue en la conocida parroquia de San Miguel, ubicada en uno de los barrios más taurinos de Apizaco, en donde se realizó una misa en recuerdo de Rodolfo Rodríguez “El Pana” a la que acudieron familiares y amigos del bien recordado torero de la legua.
La misma celebración religiosa fue sede de una exposición fotográfica del artista de la lente Emilio Méndez, que mostró diferentes aspectos de la vida del matador de coleta natural y acento agitanado.
Rodolfo Rodríguez “El Pana” dejó escuela en Tlaxcala, sin embargo, no hay en la actualidad un torero que se le parezca. Fue un personaje forjado a la antigua, como los torerillos de antaño que dejaban poco o nada para perseguir el sueño de ser figura del toreo.
El torero de Apizaco nació un dos de febrero de 1952 y falleció en un hospital de Guadalajara el dos de junio de 2016 después de un percance ocurrido un mes antes, el uno de mayo en Ciudad Lerdo, Durango, que le provocó la inmovilidad total de su cuerpo.




























