El estado de Tlaxcala llegó a un total de 135 tomas clandestinas detectadas por Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el ejercicio 2018, lo que ubicó a la entidad en la posición número diez a nivel nacional.
De acuerdo con el último reporte de Pemex respecto a la incidencia de tomas clandestinas durante el primer cuatrimestre del año, a nivel nacional ya se han detectado 5 mil 176 extracciones ilegales a los ductos de hidrocarburo.
Si bien el estado de Tlaxcala se integró en la lista de las primeras diez entidades con mayor número de tomas clandestinas a la red de la petrolera, la incidencia que concentra no se acerca a la que, por ejemplo, registra el vecino estado de Puebla con 801 reportes.
Otro de los estados limítrofes con Tlaxcala es Hidalgo, el cual se ubica en la segunda posición nacional con 606 tomas clandestinas durante el primer cuatrimestre del año.
La lista que publicó Pemex en su más reciente informe de tomas clandestinas en 2018 está integrada por las 32 entidades, aunque en 22 de ellas se ha detectado la presencia de ese delito.
Sin embargo, llaman la atención diez estados en los que la existencia del denominado fenómeno de “huachicol”, ha cobrado un dinamismo importante con reportes superiores a las 135 tomas clandestinas.
Entre estos, se ubica Puebla, Hidalgo, Veracruz, Guanajuato, Jalisco, Tamaulipas, Estado de México, Sinaloa, Morelos y Tlaxcala.
Para el caso particular de Tlaxcala, la incidencia de tomas clandestinas pasó de 38 en marzo de este año a 45 de abril anterior, con una diferencia al alza de siete extracciones.
De hecho, el fenómeno ha ido creciendo en la entidad al pasar de 23 en enero, a 29 de febrero, 38 de marzo y las últimas 45 de abril.
En contraste, las diez entidades en las que durante los primeros cuatro meses del año no se tiene un solo reporte de tomas clandestinas son: Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Nayarit, Quintana Roo, San Luis Potosí, Yucatán y Zacatecas.
El delito del robo de combustible ha afectado en los últimos meses a Tlaxcala, a partir de la proliferación del fenómeno en estados vecinos como Puebla e Hidalgo, además de la presencia importante de ductos de Pemex que atraviesan por la entidad.