La administración de Donald Trump no deja de dar de qué hablar al mundo, siempre, todos los días, cumple religiosamente con su cometido de generar una controversia y utiliza diversas herramientas para lograrlo.
Sus mensajes vía Twitter son todo un acontecimiento y no precisamente por las ideas que plasma, sino por los conflictos que ocasiona a nivel internacional, en el más reciente le recriminaban que a los socios los trata como enemigos y a los enemigos como socios.
Todo indica que esta inestabilidad continuará todo lo que dure el actual periodo presidencial, el problema es que no se ve claro el rumbo de uno de los países otrora más poderosos del planeta, por el contrario, ha caído en unos excesos que debieran dar pena no solo a los estadunidenses, sino a la humanidad entera.
En la semana que termina nuestros ojos recibieron imágenes difíciles de procesar en el tiempo en que vivimos y difícil de asimilar que provengan de un país en que por tradición hemos creído que todo es de primer mundo, hasta hace unos meses nos debe quedar claro que ya no lo es.
Eran imágenes de niños en crisis, aterrorizados, clamando por sus padres, y el entorno en el que se encontraban también era de terror, su espacio se encontraba delimitado por jaulas restando todo tipo de respeto hacia el prójimo y a la humanidad, arrojando por los suelos el liderazgo de los Estados Unidos ante el mundo.
Nadie lo puede creer, cómo alguien puede atentar contra el bienestar de unos seres indefensos y frágiles que además se encuentran en un proceso de migración, cuestión que los hace aún más vulnerables igual que el resto de su familia.
Las respuestas, o la ausencia de ellas, también fueron francamente indignantes, finalmente las autoridades tuvieron que dar marcha atrás a esta supuesta “ley” que permitía proceder de esta manera, ocasionando con ello un tremendo caos a la hora de reunir a los niños con sus familiares, pero la imagen queda ahí y no se debe olvidar, niños enjaulados a la manera de uno de los sistemas más crueles que ha dado este mundo: el nazi.
Elecciones en puerta
La jornada electoral que viviremos los mexicanos ya se encuentra a la vuelta de la esquina, el trompicado sexenio que termina lleno de dispendio y corrupción, así como la duda sobre un correcto manejo de la política pública y económica, además de la incertidumbre marcada por quien lidera las encuestas rumbo a la Presidencia de la República, la hacen muy significativa y trascendente por los resultados que de ellos se puedan tener.
No obstante, todos los ciudadanos estamos obligados a marcar nuestra opinión al respecto por medio del voto el próximo domingo.
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