Escrito por: María de Lourdes Hernández Rodríguez
El once de febrero, mejor conocido como el 11F, es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. La iniciativa fue proclamada en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa de las mujeres y niñas en la ciencia, y con ello incidir favorablemente en la igualdad de género así como en el empoderamiento femenino. Este año, con el lema de 11 F “Inversión en las mujeres y las niñas en la ciencia para el crecimiento inclusivo”, se busca generar incentivos que las motiven a ser científica, por lo que cabe preguntarnos, ¿cómo está la inversión en ciencia para el sector femenino en México?
Para responder a esta interrogante es necesario considerar que el gasto promedio de Investigación y Desarrollo Experimental (GIDE), en los países que conforman la OCDE es de 2.39 por ciento del PIB, mientras que en México el presupuesto asignado a la ciencia es igual al 0.57 por ciento del PIB nacional, lo que significa que la inversión pública asignada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para el 2019 es de 27.5 mil millones, mismos que de acuerdo con el coordinador del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) incluyen 10 mil millones para becas, 1.5 mil millones para Cátedras Conacyt, cinco mil millones más destinados a los Centros Públicos de Investigación, seis mil millones para nuevos proyectos y cinco mil millones para el Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
En 2018 el país contaba con 28 mil 633 integrantes del SNI, de los cuales 37.2 por ciento (10 mil 644) son mujeres, a las que en términos proporcionales se les asigna cerca de 1.86 mil millones de pesos, que sirven como estímulo a la productividad académica de 972 especialistas en físico matemáticas y ciencias de la tierra, mil 831 académicas del área biológico-química, mil 682 investigadoras en medicina y ciencias de la salud, 2 mil 113 que trabajan en humanidades y ciencias de la conducta, mil 841 científicas sociales, mil 267 mujeres en biotecnología y agronomía y 938 especialistas en diversas ramas de la ingeniería. Cabe mencionar que existen mujeres integrantes del SNI en todas las ramas del conocimiento y en todas las entidades federativas e incluso en el extranjero, pero ¿qué porcentaje de mujeres universitarias están en el SNI?
Tomando como punto de referencia la base datos de la Encuesta Intercensal 2015, realizada por el Inegi, sólo 15.56 por ciento de mujeres con 25 años o más, tienen en México estudios universitarios. Esto significa que, para el año de referencia, el país contaba con 5 millones 632 mil 720 de universitarias, de las cuales sólo el 0.19 por ciento son SNI. El dato se restringe más cuando se consideran a las 36.2 millones de mexicanas con al menos 25 años de edad, lo que significa que sólo el 0.029 por ciento de ellas forma parte del grupo de científicas mexicanas oficialmente registradas.
Ante este panorama, ¿qué alternativas tenemos las mujeres para fortalecer el interés de nuestras congéneres en materia de ciencia?
1. Difundir todos los tipos de científicas y productos científicos que hay en el mundo y en México y que van desde las ciencias duras hasta las ciencias sociales.
2. Practicar la sororidad en materia académica, esto es; ayudar a nuestras hijas, amigas, estudiantes o colegas como estrategia de formación humana entre, por y para las mujeres.
3. Perder y hacer perderle el miedo a la ciencia, fomentando talleres, grupos de encuentro y asesorías personalizadas entre mujeres.
4. Entender que, para ser científica, no necesariamente debes estar en el SNI, pero serlo implica enseñar, compartir y difundir lo que sabes hacer y cómo lo haces.
5. Hacer visible a todas las científicas locales, nacionales y mundiales en cualquier rama del conocimiento y en su caso, tomarlas como ejemplo.
6. Promover en los centros de enseñanza el apoyo económico y académico hacia las niñas y mujeres especialmente a centros escolares con niñas y adolescentes, involucrándolas en todo el proceso de generación y adopción del conocimiento.
*Profesora-investigadora de El Colegio de Tlaxcala, A.C.


























