Juan Gregorio Regino director del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INLI), consideró que las lenguas indígenas en Tlaxcala y otros estados del país, enfrentan un grave problema de desplazamiento.
“En efecto enfrentan un problema fuerte de desplazamiento, de riesgos de desaparición, por lo que resulta urgente trabajar en su salvaguarda, su protección y su mantenimiento”.
Mencionó que uno de los mecanismos es el fomento cultural en las escuelas de habla indígena, así como en las que se enseña en castellano, para que de esta manera se fomente entre la juventud el aprecio por los derechos culturales y lingüísticos.
Para que de esta manera se genere un aliento que permita que las lenguas se continúen utilizando, para que de esta manera los derechos culturales permanezcan entre las nuevas generaciones.
Detalló que existen comunidades con iniciativa propia, las cuales generan acciones y programas para el rescate y conservación de las lenguas madre, tal es el caso del náhuatl o el otomí.
Entrevistado, enlisto algunos factores de riesgo para la desaparición de las lenguas indígenas en el estado de Tlaxcala, como primer punto, puso la violación de los derechos lingüísticos.
“Otro factor de riesgo para que desaparezcan las lenguas indígenas es la discriminación, además el que no estén presentes en el currículo escolar, es decir, que los maestros no la enseñen, que los padres no la enseñen”.
Dijo también que el rechazo de la sociedad a las lenguas madre es otro de los factores que encienden señales de alarma, así como considerar inferior hablar una de las lenguas indígenas y pensar que hablarlas es sinónimo de ignorancia.
En este sentido, aseveró que se presenta un fuerte problema de educación, ya que existe una serie de prejuicios que la sociedad tiene respecto a las lenguas indígenas, que las observa como dialectos y sin ningún valor científico y académico.
Por lo anterior, aseguró que desde el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas desarrollan estrategias para el fomento cuidado y conservación de las lenguas indígenas para que estas se desarrollen y fortalezcan desde sus hablantes y las propias comunidades.
“En estos momentos integramos una forma de escribirlas, porque pensamos uqe la escritura contribuye a fortalecerlas, registrarlas y revitalizarlas, buscamos que estén inscritas en los espacios públicos para que alternen con el español en señaléticas y nomenclaturas, es decir, hacerlas más visibles”.




























