Han transcurrido 112 años y es en pleno siglo XXI, que en la ganadería “La Gasca” propiedad de Don Juan Antonio González Pérez se reencuentran dos ramas de ganado de lidia que se importó de España del “Marqués de Saltillo”, unas llegaron a Zacatecas a la ganadería de San Mateo de “Pepe Garfias” y la otra a Tlaxcala a Piedras Negras y Coaxamalucan.

Para Don Juan Antonio, la bravura y la nobleza pueden ir de la mano y por ello, hace unos meses llegaron a los potreros de “La Gasca” un lote de seleccionadas vacas procedentes de la ganadería de Don José Garfias y el toro número 95 de nombre “Vidriero”, las notas de tienta y líneas genéticas de este refresco sanguíneo motivan al ganadero a tener una buena expectativa de la cruza entre ambas ramas.

En este sentido, el ganadero explicó que en 1908, los señores Llaguno propietarios de la ganadería zacatecana de “San Mateo” viajaron a España para adquirir del Marques de Saltillo, seis vacas y dos sementales. Más tarde, en 1912 compran otro lote de diez vacas y dos sementales, que fueron tentadas entre lo mejor del prestigiado hierro español.

En esa misma época, llegaron a Tlaxcala a la ganadería de Piedras Negras, diez vacas y dos sementales también del Marqués de Saltillo procedentes de importantes familias por su pureza. “Estas importaciones dieron origen a la gran mayoría de las ganaderías mexicanas”, acotó.

Cabe mencionar que a lo largo de más de un siglo, las familias Llaguno y González imprimieron sellos muy particulares de fenotipo y genotipo, es decir, en comportamiento y condiciones físicas que dieron grandes éxitos y satisfacciones al público taurino.

Bajo esta tesitura, González Pérez refirió que una  de las cosas más significativas de este encuentro  es que el tipo en la pinta de los animales sigue siendo la misma tanto en San Mateo como en Piedras Negras, debido a que tanto en una como en otra ganadería se trajo la misma sangre las mismas características.

“Además de este gran acontecimiento, existen historias muy grandes en cuanto a San Mateo y Piedras Negras, a lo largo de los años que han pasado, las revueltas que han  sucedió en el país, la revolución en que tuvieron que esconder a los animales porque llegaban los revolucionarios a sacrificarlos los animales para comérselos…existen muchos más datos interesantes que envuelves ambas ganaderías”.

Historia de la Ganadería “La Gasca”

Don Juan Antonio González, propietario de una de las ganaderías más importantes de Tlaxcala y del país, compartió que tras el paso de algunas generaciones desde que llego el ganado a Piedras Negras, y como la  historia lo dice, se formaron las tres ganaderías de El Zotoluca, La Laguna y Coaxamaluca son descendientes de Tepeyahualco y de Piedras Negras, “Con los sementales que tenían y los que adquirieron de Tepeyahualco, porque también llegaron machos, ha sido una labor desde todo de los antepasados muy grande, muy pezonera y de mucho amor y de mucho cariño a la fiesta”.

Resaltó que dentro de la familia González ha habido matadores de toros, de alternativa, como lo fue un  tío abuelo de quién comenta  incluso tomo la alternativa dada por Gaona en Tampico, en el Ranchero Aguilar e incluso los ganaderos, su tío Wuiliulfo Gonzáles y su papá don Felipe González llegaron a ponerse el traje luces únicamente por gusto sin ser profesionales.

Expresó que como dato interesante dentro de la historia familiar y que fue parte fundamentar de cómo se forjo su ganadería es  que a principios del siglo pasado, cuando  todos los toreros españoles que llegaban a México, lo hacían por Veracruz quienes tomaban el ferrocarril y se bajaban en la estación de Pavón que es ahora conocido como Xicoténcatl,  “esa estación está enfrente de Piedras Negras, a un kilómetro por mucho. Esos toreros españoles, solían ser de la edad de los entonces ganaderos tlaxcaltecas  como mi tío y mi papá, quienes  aprendieron a torear con la escuela española y también los españoles aprendieron mucho de la escuela mexicana”.

Por otra parte, destacó que existen documentos muy interesantes en el archivo de Piedras Negras, la cual cuenta con una caja donde existe una gran cantidad de documentos de la historia, desde cartas de la relación de toreros con ganaderos y ganaderos con empresarios, además de documentos históricos de personajes.

“Soy un hombre de casi 80 años de edad, y déjame compartir que hay un sinfín de pláticas e historias que contar…lo interesante es que en Piedras Negras existe este copilado, pero también en el archivo parroquial de Tlaxco, lo cual es una maravilla”.

Compartió que entre los datos que se pueden observar en esos archivos destaca la información que se tiene de nacimiento y muerte de sus familiares. Sobresaliendo el acontecimiento acerca de la matanza de Santa Clara en 1824.

Señaló que en ese entonces mi bisabuelo Mariano González Hernández estaba estudiando en el seminario Palafoxiano de Puebla, a punto de hacer sus votos sacerdotales cuando llegaron con la noticia que habían matado a  su padre en la matanza de Santa Clara, acontecimiento que fue parte de las secuelas que dejo la independencia que se había consumado ya en 1821.  En ese hecho histórico, señaló fue donde mataron a Manuel Mariano Gil Gonzáles de Silva, además de herir a su hijo de un balazo en una pierna.

Al ser Mariano el hijo que era el primogénito tuvo que enterrar a su padre y a los tres días a su hermano, que murió a causa del balazo. Situación que lo llevo a abandonar su vocación para hacerse cargo de su madre y hermanos, y formar la familia que hasta estos años sigue forjando la fiesta taurina.

Don Juan Antonio González Pérez, detalló que él junto con su esposa Marcela Virginia Neocochea, se encuentran escribiendo un libro llamado “Páginas revueltas” que se basa en anécdotas de lo que ha vivido, específicamente en el ámbito de la tauromaquia. Además de que resaltó ya existe un trabajo publicado por su esposa   “Reflejos del pasado”, donde se cuenta como llego el ganado a Tlaxcala y la manera en que ha ido evolucionando.

Covid-19, los estragos

En temas actuales, el ganadero compartió su experiencia durante la contingencia sanitaria que se vive por Covid-19 y la cual ha generado estragos en diferentes sectores, y la en la fiesta brava no es la excepción.

Por lo que Don Juan Antonio, refirió que han ido sobrellevando la situación, aunque dijo la situación se torna difícil sobre todo en  la adquisición de los granos, “todas las ganaderías no son autosuficientes en la producción de la comida para los animales, estamos pasando esta temporada muy difícil, además de la sequía que se ha estado prolongando,  no quiere llover y la lluvia es indispensable para que los potreros se pongan verdes y se les dé menos de comer a los animales”.

Finalmente, externó que han acatado al pie de la letra todas las recomendaciones emitidas por parte de las autoridades correspondientes, pero resaltó que al estar suspendidos los festejos taurinos en todo el país, existen ganaderías que están atascadas de toros, “no saben qué hacer con los toros y la única manera de deshacerse de ellos es matándolos para la carnicería, no hay de otra, es una situación terrible tanto económica como taurinamente”.

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