Romárico Vieyra Sánchez, originario de Huamantla Tlaxcala es uno de los grandes exponentes del arte taurino, pues a través de lienzos finamente definidos y pinceladas cual muletazos, crea obras de gran trascendencia en torno a la fiesta brava.

Con cuatro años dedicado de manera profesional a la pintura taurina, entre otros ramos, refirió que esta es una inquietud que tenía desde su juventud, pues siempre tuvo el gusto por la fiesta del toro, que consigo genera diversas expresiones y vertientes del arte.

«Hay mucho arte en los toros, la poesía, canciones, danza, escultura, entonces esta es toda una cultura que te envuelve, te atrapa y te permite también hacer amistades de lugares diferentes, todos con el común por el gusto a la fiesta taurina».

Recordó que desde pequeño tuvo la inquietud por dibujar a los toreros, a esos matadores que marcaron un referente siempre en todas las plazas, además de que siempre tuvo las ganas de dibujar al toro en sus diferentes manifestaciones, razas y partes de su vida.

Asimismo recordó que aproximadamente a los 20 años empezó a perfeccionar sus técnicas, a incrementar su afición, su gusto y la inquietud para posteriormente iniciar a pintar de manera decidida de forma profesional y como un oficio de vida al 100 por ciento.

Siempre humilde, el maestro Romárico señaló que más allá de sobresalir entre los distintos artistas dedicados al toro, lo más relevante para él es que lo conozcan como personas, como aficionado y como profesional del pincel y claro, por las obras que ha realizado.

«Porque hay muchos pintores taurinos y ahora con las redes sociales es más fácil que conozcan nuestro trabajo y a su vez que lo adquieran, por lo que considero debemos estar siempre pendientes y desarrollando ideas únicas, con estilo definido».

Como trabajo, debe existir una disciplina, por lo que el artista Romárico Vieyra señaló que como mínimo se pone el objetivo de hacer cinco cuadros por mes, todos con distintas técnicas, especificaciones y enfocados en su mayoría o totalidad a la fiesta brava.

No se dijo artista exclusivo del arte taurino, pues en ocasiones pinta otro tipo de temas para clientes o personas que desean transmitir diversas ideas que distan de estar cercanas a la tauromaquia.

Artes que se complementan, se fusionan y convergen

Vieyra Sánchez reconoció la grandeza de los toros y de la pintura que en su conjunto crean cultura, arte y en lo personal, para el maestro esto representa un gusto que le ha permitido conocer gente y también definir una idea estética.

«Por ejemplo, últimamente he pintado mucho al maguey y al toro, es ahora el gusto que empieza a desarrollarse».

Cuestionado respecto al destino de sus creaciones, dijo desconocerlo, pues cuando menos lo espera, llegan noticias de obras situadas en China, Japón y demás países lejanos y no tan lejanos, cuestión extraña derivado de que hasta esos lares no llega tan fuerte el gusto por los toros.

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