La Secretaría de Salud del Estado (SESA), a través del programa de atención a la salud de la adolescencia, presentó la videoconferencia «Señales de alarma de la violencia en la adolescencia» que estuvo impartida por María de los Ángeles Osorno Santos, dirigida a madres, padres y tutores familiares.
La conferencia tuvo como finalidad destacar el esfuerzo y compromiso con los adolescentes para contribuir y dejar una reflexión sobre la violencia en la adolescencia, además, modificar conductas en los jóvenes quienes son participes de tal suceso, así como a los padres de familia quiénes tienen la responsabilidad de cuidar y orientar a los jóvenes respecto a sus relaciones de noviazgo.
Osorno Santos, definió a la violencia en el noviazgo como actos obligados orientadas a controlar, restringir, vigilar, aislar, denigrar, humillar y hacer sentir mal a la persona física o mentalmente.
También, compartió que en los adolescentes se esta normalizando las conductas violentas al creerlas como respuesta de cariño y afecto, en ese sentido, la profesional del tema, externo algunas señales de advertencia en el noviazgo, entre ellas mencionó, pasar mucho tiempo con la pareja, dejar de hacer actividades que le gustan, cambio respecto a la forma de vestir, aislamiento de amigos y familiares, estados de ánimo extremos como tristeza, alegría, enojo, angustia y miedo; exhortó a los padres de familia tener identificadas algunas señales para poder evitar y comunicar los jóvenes acerca de qué es la violencia en el noviazgo y cuáles son las repercusiones o acontecimientos que se pueden presentar en su vida como respuesta negativa.
Invitó a la padres y madres de familia atender aquellos sentimientos de culpabilidad, miedo o vergüenza de los jóvenes por compartir que son participes en la violencia en el noviazgo y como las acciones de denigrar a la pareja puede llegar a provocar sentimientos que externen preocupación y críticas ante ellos; María de los Ángeles, informó que debe de haber convivencia positiva entre los adolescentes para tener comunicación y mantenerlos alerta sobre la violencia en el noviazgo, así como pasar tiempo con la familia para poder distraerse y evitar repetición de patrones violentos, visibilizar las situaciones vulnerables y buscar ayuda especializada.








