José Miguel C. Núñez Núñez

México no ha terminado de dar el salto de un país de leyes, a un Estado de Derecho; en igual forma, su vida institucional no ha terminado de consolidarse, por ende, leyes e instituciones, no reflejan la realidad de México en el siglo XXI. El nominalismo jurídico al que pretenden regresar a México, propio del siglo XIX, aniquila la realidad vigente, actuante, dinámica y en constante cambio, a pesar de los intentos de los actuales diputados federales y senadores, de pretender regresar el reloj de la historia.

Las instituciones tienen que ser garantías políticas del Derecho Público, factores de equilibrio político. Ojalá haya legisladores que, por lo menos pensando en el México que dejarán a sus hijas e hijos, reflexionen y empiecen de verdad a analizar las iniciativas presidenciales y hagan su trabajo, pues el pueblo de México, no el gobierno, les paga para legislar, y no lo están haciendo.

Esta evidencia, confirma la tendencia conservadora de la 4T. Veamos como nace en México, el conservadurismo:

“… el levantamiento y plan respectivo de don Juan Álvarez en el estado de México, desconociendo al gobierno de Santa Anna en virtud… de las violaciones que había cometido el presidente en contra de la Constitución…” (El pensamiento conservador y el conservadurismo mexicano. Tomo I. Alfonso Noriega. Instituto de Investigaciones Jurídicas. UNAM. 1972).

“En opinión… de Mora, el gobierno “en las ocurrencias del momento en que era llamado a decidir, se declaraba casi siempre por el progreso… la misma situación de los partidos… ni el que representaba el progreso, ni … el que deseaba volver al pasado, tenían todavía un programa…” (ibid).

“… se expidió la… “Ley del Caso”… Al mismo tiempo se expidió otra ley concediendo facultades extraordinarias al gobierno federal, “autorización que -afirma el mismo Bocanegra- causó grandes males, como los causa siempre el poder absoluto. La libertad ciudadana era una mentira: todo existía, menos ésta; y las cárceles de la Inquisición se abrieron de nuevo para los mismos que… condenaban institución tan detestable. El general Bustamante, reducido a formal prisión, fue una de las víctimas de tan escandalosa arbitrariedad.” (ibid).

“Sumergida la República Mexicana en el caos más espantoso de confusión y desorden a que lo han sujetado las medidas violentas con que los cuerpos legislativos han llenado este periodo de sangre y lágrimas, desplegando los atentados de una demagogia absoluta…” (ibid).

“Muy grave equivocación sería, agrega Couto, que se prestaran las cámaras a apoyar un pronunciamiento abierto contra la ley fundamental en vigor; sería la ruina del orden existente… ¿sabemos ya que el único punto en que se está de acuerdo es el destruir lo existente, no en lo que a esto deba sustituirse?” (ibid).

Las Bases Constitucionales de 1835 disponían que: “… el territorio nacional, se dividía en departamentos, para cuyo gobierno habría gobernadores y juntas departamentales, elegidas popularmente; los gobernadores serían nombrados por el Ejecutivo a propuesta de dichas juntas…” (ibid).

En los últimos tres años, se han aprobado en el Congreso de la Unión, leyes y reformas que violan la Constitución. Estamos viendo nuevamente un gobierno de las ocurrencias (rifas que no rifan lo largamente anunciado, becas que no llegan al universo presumido, universidades patito, sucursales ¿bancarias?, etc., etc.). El titular del Ejecutivo federal, se ha hecho de facultades extraordinarias que apuntan a la centralización del poder público, borrando de un plumazo, lo republicano y lo federal, en tanto “sus” superdelegados en los estados, primero se constituyen en cuasigobernadores, luego llegado los tiempos, son electos formalmente. Lo peor es que hay un silencio absoluto al respecto. Hoy, un día y otro también, se cuestiona la libertad de prensa, que ya hasta se ve “como normal” e igual ocurre con la justicia selectiva que está en marcha y ante los ojos de todos.

“… los conservadores de todos los tiempos se han adherido a estos cánones…: 1° La creencia de que un designio divino rige la sociedad y la conciencia… Los problemas políticos son… problemas religiosos y morales… 5° Fe en las normas consuetudinarias y desconfianza hacia los sofistas y calculadores. El hombre debe controlar su voluntad y apetitos, pues los conservadores saben que hemos de ser gobernados más por los sentimientos que por la razón… 6° … las innovaciones son… devoradores incendios más que muestra de progreso. La sociedad debe cambiar… para realizar estos cambios… la piedra de toque de un estadista es su facultad para descubrir el sentido provincial de la sociedad… la esencia del conservadurismo social está en la preservación de las antiguas tradiciones morales… los conservadores respetan la sabiduría de sus antepasados; dudan de las alteraciones en gran escala y piensan que la sociedad es una realidad espiritual… ¿Qué es el conservadurismo?… ¿No es por acaso, sencillamente, la adhesión de lo viejo y ya experimentado, frente a lo nuevo…?” (ibid).

“… Burke se opone, radicalmente, a una política racional… hace valer la política de los hechos de los antepasados… la veneración por el saber de los antepasados… es… el primer principio del pensamiento conservador… La sociedad… es una institución de beneficencia y el derecho no es sino una beneficencia regulada…” (ibid).

Tanto habla el titular del Ejecutivo federal en contra de los conservadores, que más bien parece un recurso retórico presidencial para distraer, siendo que quien está gobernando con los principios del conservadurismo, es quien habla en contra de ellos. Tan conservador, que ya hasta la UNAM fue objeto de su retórica, después de haberse lanzado en contra de la clase media, a la que pretende moralizar y nadie vio en el este lance presidencial, su tinte conservador, ni tampoco lo vio con su idea de la constitución moral. Mucho menos lo vio, cuando en cadena nacional mostró sus amuletos de protección, frente al COVID-19. Falta poco para que pretendan “uniformar” a las y los investigadores, a pretexto de combatir la corrupción en el Conacyt.

Más claro, ni el agua. La 4T es eminentemente conservadora. Y si así, como tanto habla en contra de los conservadores, ¿resulta que lo mismo está ocurriendo en el supuesto combate a la corrupción? Insisto, hasta el momento no hay ni un solo procesado por corrupción. Los casos más publicitados: Emilio Lozoya y Rosario Robles, son casos y expedientes abiertos e iniciados en la administración de Peña Nieto. Ambos son hoy, testimonio fiel de la justicia selectiva que se está aplicando en la conservadora 4T.

Ojalá los legisladores federales y locales, no pierdan de vista lo escrito por José María Bocanegra, sobre la ley que concedió facultades extraordinarias al gobierno federal: “autorización que causó grandes males, como los causa siempre el poder absoluto”.

En el caso de la contrarreforma eléctrica, no solo le da facultades extraordinarias al gobierno federal, le da facultades extraordinarias al titular de la CFE.

No olviden legisladores. Es ley universal: el poder absoluto, corrompe absolutamente. Desde luego, el atraso de México, frente al resto de los países, será colosal, con sus consecuencias ya consabidas: a menor competitividad, menos inversiones y menos empleos, por consecuencia, más pobreza y mayor desigualdad.

 

 

 

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