El recibimiento que tuvieron los soldados que regresaron de la guerra no fue igual para todos. Los soldados negros encontraron que no podían disfrutar igual que los blancos de los beneficios de la posguerra. Sin embargo, una de las consecuencias de la segunda guerra mundial fue la de haber creado una clase media negra más grande y más fuerte, que reclamaba su parte de la recompensa, trabajo y posibilidad de ascenso. Ante esta situación surgió un grupo de clase dispuesto a luchar por su integración completa a la sociedad norteamericana.

El 5 de diciembre de 1946, el presidente Harry Truman creó el Comité Presidencial de Derechos Civiles, diseñado para estudiar los problemas de los negros norteamericanos y sugerir programas legislativos para remediarlos. Durante la época de Eisenhower se declaró que, de acuerdo con el concepto de respetar los derechos estatales, cada estado debía establecer sus propias leyes antidiscriminatorias. Se accedió, sin embargo, porque correspondía a la Federación la creación de un comité que asegurara que las empresas a las que el gobierno concedía contratos no tuvieran políticas discriminatorias.

Los negros que se beneficiaron durante la segunda guerra mundial hicieron frente a un sinnúmero de desventajas. Los que dejaron el Sur para ir al Norte y Oeste, vivían en barrios apartados y dañados, además de ser víctimas de la discriminación política, económica y social. La gran mayoría negra no participaba de la prosperidad de la posguerra.

En el Sur persistían las leyes estatales que separaban a los negros de los blancos. Los niños negros asistían a escuelas inferiores, de ínfima calidad y eran excluidos rígidamente de los servicios públicos, tanto en la salud como en el sistema de transporte escolar; era una sociedad con sus bienes y servicios separados. Eran víctimas de la segregación, prácticamente en todos los ámbitos de la sociedad, a los que por ser ciudadanos tenían derecho.

Truman quiso cambiar los patrones de discriminación racial. Varias veces propuso al Congreso ayudar a la Comisión de Prácticas Justas para el Empleo y la Comisión Permanente de Derechos Civiles, donde se brindaría ayuda federal a cualquier estado que tolerara la segregación en los servicios públicos.

Un sector de los conservadores del Sur y del Norte no aceptaron. Truman no obtuvo nada, sólo añadió los derechos civiles al programa del Partido Demócrata con el objetivo de ayudar a los negros, fortaleciendo la división de los derechos civiles en el Departamento de Justicia. Se apoyaba a los negros en tribunales contra la segregación. Uno de sus logros más importante se dio en 1948, cuando dictó una orden para suprimir la segregación en las fuerzas armadas, particularmente en la aérea y la Marina.

Durante los años cincuenta la meta de los derechos civiles se basó en la educación. La Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP), institución del siglo XIX, buscó conseguir el acceso a las universidades de negros calificados. Desde 1896, Thurgood Marshall se dedicó a atender a las escuelas públicas desafiando una orden de la Suprema Corte de Justicia por la cual se establecieron las escuelas separadas, pero estaban constituidas de manera igualitaria. Este tipo de escuelas causaba un daño psicológico a los niños negros, ya que se violaba la igualdad de derechos ante la ley. En 1954 se consigue, a través de Earl Warren, presidente de la Suprema Corte de Justicia, la declaración de que los servicios educativos separados eran desiguales, declarando que la división por raza les generaba un sentimiento de inferioridad sobre su condición en la comunidad de una manera irreversible.

En 1955 la Suprema Corte estableció que la decisión debía aplicarse tan pronto como fuera posible, razón por la que pasó a los tribunales. Este proceso fue muy lento. Hubo una respuesta positiva por parte de los funcionarios sureños fronterizos, en cambio, otros, como en Alabama, la respuesta fue de resistencia. La población se organizó en consejos de ciudadanos blancos para conservar la superioridad racial. En 1956 101 congresistas declararon que la Browm era un abuso federal. En las escuelas de blancos los consejos buscaban formas de no permitir el ingreso de niños negros.

El hecho de no haber llegado a un acuerdo ocasionó que la situación terminara ante los tribunales, provocando que para finales de los años cincuenta sólo el 1% de los niños negros asistía a escuelas de blancos. En los estados sureños hubo poco apoyo a Eisenhower, donde las costumbres estaban bien arraigadas y no podían cambiarse por una ley. El presidente se movió discretamente entre los servicios federales, hospitales y astilleros. En Washington D.C. poco pudo hacer. Para él, el tema se había postergado durante largo tiempo. Algunos funcionarios le creyeron segregacionista.

En 1957 el gobernador de Arkansas hizo entrar en acción a la Guardia Nacional para impedir que en la Central High School de Little Rock, se unieran blancos y negros por igual en esta institución educativa. Como respuesta, el ejército desalojó a un grupo de negros, pero ante la intervención de un juez federal pudieron acceder. Al mismo tiempo, un grupo de blancos bloqueó el edifico. Ante esta situación se da un enfrentamiento entre Eisenhower y el gobernador por el respeto de los derechos civiles. Finalmente, se permite la admisión de los negros con protección del ejército.

La Comisión para los Derechos Civiles declaró que el gobierno federal protegería el voto, medida en parte simbólica, ya que las autoridades buscaron la forma para que los negros no votaran.

Hasta este momento los negros habían actuado apegados a la ley; para ellos, los años cincuenta fueron de más acción, se pasa de los tribunales a la protesta en las calles. Todo inició en Montgomery, Alabama, cuando una mujer negra, costurera llamada Rosa Parks se negó a cumplir con la ordenanza urbana de ceder el asiento a un blanco; fue arrestada y las protestas no se dejaron esperar. Martin Luther King, aceptó dirigir un boicot contra el sistema de autobuses utilizados por los negros. Una de las acciones fue no hacer uso del servicio, la protesta fue larga y violenta, rodeada de acusaciones y agresiones. Ante la movilización de los manifestantes se exigió terminar con la segregación en la distribución de los asientos; este boicot duró un año, hasta que la Suprema Corte de Justicia, a través de Warren, decidió que la ley de la segregación de los asientos era anticonstitucional.

Martin Luther King dio un arma contra el racismo, basado en las técnicas pasivas de Gandhi, desarrolla la resistencia pasiva que subraya la no violencia y el amor. Hacia 1960 se aplica la resistencia pasiva, cuando cuatro estudiantes negros de Carolina del Norte ingresan a un restaurante donde se les niega la atención y se niegan a retirarse. Otros grupos siguen su ejemplo en el Sur, donde protestaron negros y blancos en restaurantes, iglesias y centros de esparcimiento. A fines de año se suprimió la segregación de servicios públicos en cien ciudades.

Durante estas manifestaciones hubo pacifismo, violencia y manifestantes encarcelados. Como respuesta se formó el Comité Coordinador de Estudiantes no Violentos, grupo vanguardista del movimiento por los derechos civiles en los años sesenta, marcando el inicio de una larga lucha que no ha terminado y sigue viva en pleno siglo XXI.

luis_clio@hotmail.com

@LuisVazquezCar

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