Durante el 2021 México era considerado uno de los principales países de América Latina cuando se habla de tránsito y destino de mercancía apócrifa. Esta actividad ilegal también se extiende al ámbito digital, pues en los últimos años se mostró un aumento en productos y servicios que se hacen pasar por marcas auténticas.
México es considerado uno de los países con mercancía “pirata” más diversificada, pues los productos van desde el ramo de la belleza, calzado, accesorios, juguetes hasta series y películas por streaming.
La falsificación de marcas y piratería se considera un gran riesgo para las marcas y consumidores al constituir una violación al derecho de propiedad intelectual de sus autores y vulnerar de manera grave a los consumidores, que en muchas ocasiones proporcionan sus datos personales, haciéndolos más propensos a ser víctimas de delitos bancarios, robo de identidad y otra serie de ilícitos.
Este delito dentro del territorio nacional genera perdidas que alcanzan los 75 millones de dólares anuales, a pesar de que se realizan acciones para combatirla piratería por parte del Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual que en 2021 destruyo más de un millón 850 productos falsificados e impuso 171 multas que en conjunto alcanzaron a superar los 43 millones de pesos.
Sin embargo el delito de piratería o falsificación también puede alcanzar una pena privativa de la libertad que va de los tres meses a los diez años y por la violación de derechos de autor de seis meses a seis años.
Con el objetivo de dar a conocer las desventajas dentro del consumo y venta de productos falsificados cada ocho de junio se conmemora el Día Mundial contra la Falsificación y Piratería, este día fue una iniciativa impulsada en el año de 1988 por el grupo Mundial de Lucha contra la Falsificación.




























