El ritmo del carnaval: la música que da vida a las camadas en Tlaxcala
A unos días de que las calles de Tlaxcala se llenen de color y energía con los bailes del carnaval, las camadas se preparan intensamente para ofrecer un espectáculo digno de esta tradición centenaria. Entre giros, saltos y coreografías ensayadas al detalle, hay un elemento esencial que marca el ritmo y da identidad a cada presentación: la música.
En Santa Ana Chiautempan, la Camada Huitzilli afina los últimos detalles para su primera participación en el carnaval. Acompañados por el grupo Reyes del Sabor Oficial, los danzantes ensayan al compás de trompetas, tarolas y tubas, elementos clave en la música tradicional de carnaval. Durante uno de estos ensayos, Bruno Artemio Rossete Vázquez, baterista con más de 50 años de trayectoria y casi 15 dedicados a acompañar a las camadas de Chiautempan, compartió con Síntesis su historia en la música.
“Empecé en la música por necesidad. Cuando era niño, mi padre tenía una orquesta y, a veces, los músicos le quedaban mal. Aprendí a tocar la batería para ayudarlo, pero con el tiempo se convirtió en mi pasión”, relató. Hoy, esa pasión sigue viva en su familia, pues sus hijos han heredado su talento y tocan en diversas orquestas que acompañan a camadas de otros municipios, como Contla de Juan Cuamatzi.
La orquesta de carnaval es un universo sonoro en sí mismo. Está compuesta por instrumentos de viento, como trompetas y saxofones, que inundan las calles con sus notas festivas. A estos se suman las percusiones, con la batería que retumba en el pecho de los espectadores y marcan la cadencia de cada camada. El teclado, con su profundidad inconfundible, sostiene la armonía mientras que el platillo resuena como un eco metálico de la euforia del carnaval.
Por su parte, Iván Carrillo, capitán de la Camada Huitzilli, destacó la importancia de la música en el carnaval: “La orquesta es la columna vertebral de cualquier camada. La música es la que nos guía, la que nos conecta con la tradición y nos permite transmitir al público la pasión que sentimos por el carnaval”. Explicó que, en Chiautempan, los bailes se rigen por las cuatro cuadrillas tradicionales: Zaragoza, Taragotas, Francesas y Cuatro Estaciones, cada una con su propio ritmo e identidad.
Así, entre redobles de tambor y acordes vibrantes, la música sigue siendo el alma del carnaval tlaxcalteca, un legado que se transmite de generación en generación, asegurando que la tradición nunca deje de sonar.