En México hasta el 2023 se tenía una prevalencia de más de 28 mil casos de tuberculosis al año, dentro de este sector de la población se estima que el 30 por ciento de las personas portadoras de la microbacteria desconocía que tenía el padecimiento.
El panorama es un claro indicador de la importancia que tiene la mejora de la capacidad del país para optimar la detección de esta enfermedad ya que a pesar de que existen pruebas moleculares para encontrarla su uso aún no se ha extendido lo suficiente.
Si se le suma que en muchas ocasiones las personas deben ser sumamente cuidadosas con su tratamiento, pues de lo contrario no se logrará una curación, el tratamiento desde su detección hasta la recuperación se vuelve fundamental, por lo que las instituciones públicas dedicadas a la salud deben estar bien equipadas y contar con un personal en constante capacitación.
Esto se debe a su nivel de gravedad, pues una vez que entra en el organismo tiene la capacidad de dañar cualquier órgano del cuerpo y su transmisión resulta en una difusión rápida dentro del entorno de la persona contagiada.
Su principal característica es la aparición de nódulos en los tejidos afectados por el microorganismo, pero en sus primeras etapas es confundida con una enfermedad respiratoria ya que el primer órgano que suele dañar son los pulmones.
En búsqueda de que las naciones se comprometan a invertir en su diagnostico y conmemorando la fecha en que se descubrió a la bacteria responsable de la enfermedad cada 24 de marzo tiene lugar el Día Mundial de la Tuberculosis.




























