Desde Ocotlán hasta San José, en la capital tlaxcalteca puedes recorrer hasta siete templos a pie
Durante la Semana Santa, una de las tradiciones más conocidas es la Visita de las Siete Casas, misma que se realiza durante el Jueves Santo y consiste en visitar siete templos religiosos con el objetivo de representar de manera simbólica el recorrido que realizó Jesucristo hasta su crucifixión.
Con ello, si te encuentras dentro de la capital tlaxcalteca o se vuelve un destino durante esta Semana Santa, puedes visitar estos siete templos religiosos:

1. La Basílica de Ocotlán: La primera parada inicia en uno de los templos religiosos más representativos de todo el estado, el cual debe su nombre al dialecto náhuatl, compuesto por «ocotl» (ocote) y «tlatla» (arder), lo que significa «El ocote que arde», en donde se rinde devoción a Nuestra Señora de Ocotlán y destaca por su arquitectura, detalles e historia.
En esta primera visita, se recuerda el trayecto de Jesucristo desde el Cenáculo (donde realizó la Última Cena), hasta el Monte de los Olivos, también llamado Huerto de Getsemaní en donde Jesús oró y sudó sangre.

2. Capilla del Pocito: Otro de los sitios religioso emblemáticos más trascendentes de la entidad, el Pocito de Agua Santa, ubicado a tan solo algunos metros de la Basílica de Ocotlán en donde se originó el yacimiento de la agua milagrosa que la Virgen les regaló a los lugareños para curar a los enfermos de la peste.
Durante la segunda visita, se medita sobre el trayecto de Jesús hacía la Casa de Anás, en donde es tratado como un vulgar malhechor y en la que recibe una bofetada.

3. Capilla de San Nicolás Tolentino: como tercer destino, esta Capilla se encuentra a tan solo unos metros de la Capilla del Pocito y destaca por su construcción en dos secciones, las cuales se construyeron entre el siglo XVI y XIX.
Para la tercera estación, Jesús se encuentra en Casa de Caifás en donde este le reta a llamarse así mismo como el hijo de Dios y en donde toda su doctrina se malinterpreta.

4.Conjunto Conventual Franciscano y Catedralicio de Nuestra Señora de la Asunción: para la cuarta parada del recorrido, el «Ex Convento» como se le conoce, es sin duda lo más propicio, ya que fue declarado como Patrimonio Mundial por la UNESCO y fue el primer monasterio franciscano en el valle Tlaxcala-Puebla tras la llegada de los Españoles.
En esta estación, Jesús comparece por primera vez ante Pilato, y se le acusa de ser un falso profeta, alborotar al pueblo, y de no pagar su tributo al César además de pedirle que sea condenado a muerte.

5. Capilla del Vecino: Ubicada a un costado del conjunto, esta Capilla destaca ya que rinde oración a la «Preciosa Sangre de Cristo» y en su explanada integra un cementerio, el cual fue construido por Fray José Nava y Mora, por lo que es un destino predilecto ya que difícilmente puede encontrarse abierta en fechas normales.
Durante la quinta Casa, Jesús es vestido con una túnica blanca, misma que fue impuesta por Herodes, mismo que lo desprecia y se burla ya que Jesús no atendió a sus provocaciones.

6. La Capilla Abierta: para la quinta parada, en alusión a la quinta estación en donde Jesús regresa a comparecer frente a Pilato, está Capilla es ideal ya que también se encuentra dentro del Conjunto Conventual, sin embargo, sale a relucir por ser la más grande de Latinoamérica y porque es un mezcla entre un templo católico y el Teocalli Indígena, ya que se usó para la evangelización de los indios.
Para la sexta casa, se medita el regreso de Jesús ante Poncio Pilato, quien si bien reconoce que Jesús no es todo lo que se le acuse y se busca dejarlo en libertad, debido a la presión que se ejerce sobre él, es condenado a muerte por crucifixión y se le coloca la Corona de Espinas.

7. San José: Tras un recorrido que tuvo inicio en la Basílica de Ocotlán, la Parroquia de San José, que recientemente fue elevado a Santuario Diocesano, es el templo indicado para finalizar este recorrido, ya que es un símbolo y referente de la fe y devoción de los tlaxcaltecas ya que desde mil 870 San José fue declarado patrono de la iglesia universal, los trabajadores, es considerado como protector de la dignidad de la mujer y cuidador de las familias.
La séptima estación, representa también la última casa, misma en la que se medita sobre llegada de Jesús al Monte Calvario, en donde fue crucificado y posteriormente sepultado, tal como estaba escrito para de esta forma, al tercer día resucitar.




























