Por primera vez, el Congreso local abre sus puertas para reflexionar sobre el derecho a existir con libertad y orgullo.
El Patio Vitral del Congreso del Estado se convirtió esta mañana en un espacio de resistencia y reconocimiento. Con motivo del Día de la Visibilidad Lésbica, se llevó a cabo el foro “Diálogos entre mujeres”, un encuentro que reunió a legisladoras, activistas y colectivas para visibilizar las luchas, las ausencias y las deudas históricas hacia las mujeres lesbianas.
“La visibilidad no debería ser un privilegio, sino un derecho”, fue una de las frases que resonó con fuerza durante el foro, en el que se compartieron cifras que evidencian la marginación sistemática de las mujeres lesbianas en los espacios públicos, académicos y legislativos. Para muchas asistentes, este foro no fue solo un evento simbólico, sino una muestra tangible de que la presencia lésbica comienza a ocupar lugares que por mucho tiempo les fueron negados.
El encuentro fue encabezado por las diputadas Gabriela Hernández Islas y Aurora Villeda Temoltzin, quienes junto con la secretaria de Cultura del estado, Karen Álvarez Villeda, inauguraron también una exposición fotográfica que rinde homenaje a mujeres lesbianas que han marcado historia en México y en el mundo. Entre las imágenes destacan figuras del arte, la política y la resistencia social.
Las participantes coincidieron en que aún queda un largo camino por recorrer. Hablar de lesbianismo en espacios oficiales sigue siendo un acto disruptivo en un país donde, según datos expuestos durante el foro, las mujeres lesbianas enfrentan mayores niveles de discriminación laboral, exclusión familiar y violencia institucional.
“Hoy estamos aquí no solo para hablar de nosotras, sino para abrir camino a quienes vienen después”, expresó una de las ponentes, visiblemente conmovida por el reconocimiento colectivo.
Este foro representa un parteaguas en la historia reciente de Tlaxcala, un estado donde la visibilidad de la diversidad sexual ha comenzado a emerger desde lo local, desde la voz de las mujeres que exigen no solo respeto, sino presencia digna.




























