Mole prieto, o tlilmolli en náhuatl.
Con música de banda, aromas ancestrales y un espíritu comunitario vibrante, el Cuarto Festival del Mole Prieto 2025 llenó de sabor y tradición la cabecera municipal de Contla de Juan Cuamatzi. Este evento, realizado en honor a San Bernardino de Siena y en el marco de la feria de Juan Cuamatzi, reunió a cientos de personas para celebrar una de las joyas culinarias más emblemáticas de Tlaxcala: el mole prieto, o tlilmolli en náhuatl.
Este platillo, con raíces prehispánicas, era originalmente una ofrenda a Toci, diosa de los textiles y la salud. Su preparación ha evolucionado con el tiempo, ha incorporado ingredientes como carne de cerdo, masa de maíz y chilpotle meco, pero mantiene su esencia ritual y comunitaria.
Maximina de la Fuente, molera originaria de la Sección Primera de Contla, compartió su experiencia en la elaboración del mole prieto. Con 19 años dedicados a esta tradición, relató cómo la preparación inicia días antes del evento, con la tuesta de
chiles y molido de ingredientes. El proceso incluye rituales como enterrar botellas de licor y colocar nopales cerca del cazo para evitar que el mole “se suba” o se corte, prácticas que reflejan la profunda conexión entre la cocina y las creencias locales.
Entre los asistentes también se encontraba don Felipe Méndez, vecino de Santa Ana Chiautempan, quien año con año acude con su familia para disfrutar del mole prieto. “Es un sabor que no se olvida, desde que uno llega, el olor te envuelve y te abre el apetito”, comentó mientras sostenía su plato humeante. “Venimos todos juntos porque es una tradición que queremos seguir compartiendo. No solo se trata de comer, es convivir, reencontrarse con la gente y valorar lo nuestro”. Para él, este tipo de festivales son fundamentales para mantener viva la identidad tlaxcalteca.
El festival no solo fue una muestra gastronómica, sino también un acto de preservación cultural. Desde 2016, el mole prieto ha sido reconocido como Patrimonio Cultural e Inmaterial del Estado de Tlaxcala, y eventos como este fortalecen su legado.
La comunidad de Contla, con orgullo y dedicación, continúa con esta tradición a las nuevas generaciones, aseguran que el mole prieto siga siendo un símbolo de identidad y unión. El festival de 2025 fue una celebración del sabor, la historia y la cultura que define a este pueblo tlaxcalteca.




























