Especialistas advierten que no todos los hongos que crecen en esta época son comestible
Con la llegada de las lluvias, los bosques y campos de Tlaxcala comienzan a llenarse de hongos silvestres, marcan el inicio de una temporada profundamente ligada a las tradiciones locales y a la cocina regional.
En municipios como Tlaxco, Ixtenco, Altzayanca y San José Teacalco, las familias salen temprano al campo para recolectar especies comestibles como escobetas, pambazos, clavitos y setas, que durante siglos han formado parte de la dieta y cultura popular.
Sin embargo, especialistas advierten sobre los riesgos de recolectar sin conocimiento. Jesús Ortega Ramírez, biólogo tlaxcalteca, explicó que muchas especies tóxicas tienen un gran parecido con las comestibles y que el consumo de hongos mal identificados puede causar desde malestares gastrointestinales hasta daños hepáticos severos o incluso la muerte. Casos como el de la Amanita phalloides, altamente venenosa, han sido registrados en la entidad.
Ortega recomendó no recolectar hongos si no se tiene experiencia o si no se va acompañado por alguien con conocimientos sólidos sobre micología. Además, insistió en dejar de lado creencias populares que pueden resultar peligrosas, como asumir que si los animales consumen un hongo, este también es seguro para los humanos. Como alternativa segura, sugirió asistir a los talleres o ferias micológicas que se realizan en Tlaxco, Terrenate y otras comunidades, así como en instituciones académicas como la Universidad Autónoma de Tlaxcala.
El especialista también enfatizó la importancia de una recolección responsable. No deben arrancarse los hongos desde la base, ya que eso interrumpe su ciclo de reproducción. Tampoco se deben recolectar hongos pequeños, inmaduros, ni dañar los que no se van a consumir. Además, es vital evitar recogerlos en zonas contaminadas o protegidas.



























