Celebran la riqueza cultural y ambiental de las serpientes en el 4to Festival X-Plora Reptilia
La zona arqueológica de Cacaxtla fue sede del 4to Festival Mexicano de las Serpientes X-Plora Reptilia, un encuentro que combinó la divulgación científica, la educación ambiental y el legado cultural de los pueblos originarios en torno a las serpientes, símbolo sagrado y elemento clave en la cosmovisión mesoamericana.
El evento fue organizado en colaboración con el colectivo Serpientes de Maíz y coordinado por el biólogo Alan Díaz Féliz, originario de Nativitas, Tlaxcala. El festival reunió a familias, especialistas y personas interesadas en la herpetofauna para participar en una jornada que resaltó tanto el valor ecológico de estos reptiles como su papel dentro del pensamiento y arte de las culturas prehispánicas.
Desde las primeras horas del día, los asistentes participaron en actividades diseñadas para derribar mitos y fortalecer el respeto por las serpientes. Las ponencias de los biólogos Omar Ramírez Icaza y Gibran Rodríguez Barrera abordaron temas clave como la presencia de herpetofauna en Tlaxcala y los prejuicios comunes hacia las especies venenosas. Además, se ofrecieron talleres, exhibiciones interactivas y espacios lúdicos que fomentaron el conocimiento desde una perspectiva accesible y formativa.
Uno de los momentos más significativos fue el recorrido guiado por los murales de Cacaxtla, en el que especialistas explicaron cómo las serpientes han sido representadas en el arte mural y cómo se integran a los sistemas de creencias antiguos, como símbolo de transformación, poder y conexión entre el mundo terrenal y el espiritual.
La jornada cerró con una propuesta escénica del grupo de teatro Atl, titulada Tlaloque, historia breve sobre un servidor de Tláloc, en la que se entrelazaron elementos mitológicos con una narrativa contemporánea de cuidado ambiental. Asimismo, hubo exposiciones de terrarios con ejemplares vivos, presentaciones musicales, juegos y un mural comunitario que recogió las impresiones de los asistentes sobre la biodiversidad y el patrimonio natural de Tlaxcala.
El Festival X-Plora Reptilia no sólo acercó a la población al conocimiento científico, sino que fortaleció el vínculo entre la naturaleza y la memoria cultural en un sitio emblemático como lo es Cacaxtla. La serpiente, muchas veces incomprendida o temida, fue reivindicada como un emblema de sabiduría, equilibrio ecológico y riqueza simbólica.




























