Entre el cielo y la tierra, una mirada al poder ritual y espiritual de los tiemperos del centro de México
En el marco del cuarto aniversario de la declaratoria del Conjunto Conventual Franciscano de Nuestra Señora de la Asunción de Tlaxcala como Patrimonio Mundial por la UNESCO, se inauguró la exposición fotográfica Graniceros de América: Entre el cielo y la tierra, obra del fotógrafo documentalista Joseph Sorrentino.
La muestra, instalada en los espacios del exconvento franciscano, ofrece una serie de imágenes que capturan con respeto e intimidad las ceremonias de los graniceros o tiemperos, figuras clave dentro de la cosmovisión de los pueblos asentados cerca de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Estas personas, consideradas chamanes tradicionales, realizan rituales con los que buscan controlar el clima y proteger las cosechas, en sintonía con los ciclos agrícolas y los lugares sagrados de su entorno.
La exposición no solo documenta el ritual, sino también el sentido profundo de comunidad, espiritualidad y herencia que caracteriza a esta práctica ancestral. De acuerdo con la tradición, no cualquiera puede convertirse en granicero: algunos lo heredan de sus padres, otros acceden a este rol tras ser sanados por uno, o incluso por haber sobrevivido a la caída de un rayo, hecho considerado un llamado directo de las deidades.
Cada ceremonia está marcada por elementos simbólicos como el papel picado, el agua florida, las ofrendas y los rituales de limpia, que abren el paso al mundo espiritual y refuerzan el vínculo entre los participantes y la naturaleza.
Joseph Sorrentino, autor de las fotografías, expresó su gratitud hacia las comunidades que lo recibieron, permitiéndole no solo observar, sino participar en los rituales. “Estoy en deuda con los graniceros que fotografié y entrevisté. Participar en sus ceremonias me mostró un mundo que no sabía que existía”, declaró.
Esta exposición fue posible gracias al patrocinio de The Puffin Foundation y forma parte de las actividades culturales que conmemoran el valor histórico, espiritual y cultural del Conjunto Conventual Franciscano, cuya relevancia como patrimonio va más allá del edificio: se entrelaza con las memorias vivas y las prácticas rituales que aún perviven en los pueblos de México. La muestra estará abierta al público durante las próximas semanas con acceso gratuito.




























