El regreso a clases representa una erogación económica importante para las familias mexicanas que deben considerar la lista de útiles, uniforme escolar, calzado, mochila, libros de texto, transporte escolar y, en algunos casos, compra de dispositivos tecnológicos, y para evitar abusos y proteger sus derechos.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) implementará el operativo especial “Regreso a Clases 2025”, del cuatro al 31 de agosto con la intención de protege a los padres de familia al momento de comprar útiles escolares.
Y es que el regreso a clases representa un gasto importante para las familias pues se consideran productos como lista de útiles, uniforme escolar, calzado, mochila, libros de texto, transporte escolar y, en algunos casos, compra de dispositivos tecnológicos.
Por ello, el personal de la Dirección General de Verificación y Defensa de la Confianza, así como los Departamentos de Verificación y Defensa de la Confianza de las 38 Oficinas de Defensa del Consumidor (ODECO) del país atenderá denuncias, realizará vigilancias focalizadas y orientará a las y los consumidores en puntos estratégicos.
El mencionado operativo se realizará en los siguientes giros comerciales relacionados con el regreso a clases: Tiendas de autoservicio y departamentales, Tiendas de conveniencia, Tiendas de artículos para oficina, Tiendas con venta de aparatos electrónicos (Computadoras de escritorio y/o portátiles, tabletas, accesorios o consumibles etc.).
Además de Tiendas con venta de uniformes escolares, Zapaterías, Librerías, Papelerías, Estudios fotográficos, Abarroteras, misceláneas y cremerías, Establecimientos con venta de mochilas, portafolios y loncheras y Tiendas con venta de telas.
La Profeco atenderá las denuncias en contra de proveedores de bienes, productos y servicios que se presenten a través de los medios institucionales, con el fin de verificar que estos ajusten su comportamiento a lo dispuesto por la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC).
También verificará que los bienes, productos y servicios cumplan con la información comercial y las especificaciones estipuladas en las distintas Normas Oficiales Mexicanas (NOM) aplicables, y que los instrumentos de medición (como básculas y relojes registradores de tiempo) empleados en transacciones comerciales, se encuentren ajustados y calibrados a fin de evitar que se afecten los derechos y economía de los consumidores.




























