Miguel Ángel Gara, barbero de profesión durante cuatro años, se siente satisfecho por el trabajo que realiza todos los días pues gracias a que existe una infinidad de estilos, pude dar un look fresco a todos los que se sientan en su silla.
“Mientras hagas bien tu trabajo, los clientes se van satisfechos. En un día tranquilo podrían llegar entre cinco y siete y un buen día, llegan más de 17 personas para que les cortemos el cabello”.
Enumeró los instrumentos básicos de un barbero entre los que se encuentran tres máquinas, la clipper, trimmer y la shaver, además de las tijeras para esculpir, un par de tijeras más con filo dulce y finalmente una serie de peines que están diseñados con una finalidad específica.