Dulces y dinero es lo que actualmente se piden, sin embargo, originalmente se pedía comida como mole, tortillas, tamales o frutas de la ofrenda 

Con cada año y con la llegada de las festividades de Día de Muertos y el famoso Halloween, las y los niños salen a las calles durante el 31 de octubre y primero de noviembre, para pedir la famosa «Calaverita», un acto en el que comúnmente se reparten dulces y/o dinero; sin embargo, está calaverita no siempre era así.

Origen de pedir Calaverita 

De acuerdo con el antropólogo Erik Mendoza, refirió que está tradición se originó en el siglo XVIII, durante la época colonial, cuando las niñas y niños que no contaban con muchos recursos, salían a «calaverear» (le pedían a las personas adineradas, lo que les sobraba de sus altares).

Con ello, la calaverita generalmente estaba compuesta por comida, como mole, tortillas, tamales o frutas de la ofrenda; mientras que esta práctica se realizaba generalmente en Ciudad de México, principalmente en Tláhuac, Xochimilco, Iztapalapa, Iztacalco y Milpa Alta; así como en parte del Estado de México y Morelos.

Es así como a lo largo de los años, está tradición se ha fortalecido y ha tomado mayor arraigo de la festividad de Halloween que se celebra en Estados Unidos y en donde las niñas y niños piden dulces disfrazados de personajes de películas de terror y ficción.

Y de esta forma, se ha tenido una amalgama de culturas e historias que ha evolucionado hasta convertirse en una tradición que se mantiene en constante evolución y adaptación, pero que mantiene su esencia como una tradición que respeta la vida y honra la muerte a través de la frase ¿No coopera para mí Calaverita?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here