El cálculo se realiza con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). El objetivo es establecer un umbral monetario para la medición de la Pobreza Multidimensional (PM) en México.
En octubre de 2025, los cambios porcentuales anuales de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), referentes a la canasta alimentaria, fueron de 2.9 por ciento en el ámbito rural y de 4.3 por ciento en el urbano.
El cambio en el ámbito rural se ubicó por debajo de la inflación general anual (3.6 por ciento), mientras que en el caso del urbano la superó. Respecto a octubre de 2024, la variación en las LPEI disminuyó 2.4 puntos porcentuales en el ámbito rural y 1.3 en el urbano (estas fueron de 5.3 y 5.6 por ciento, respectivamente).
Los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, así como el de bistec de res (de cualquier parte que se saque), fueron los que más contribuyeron al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria.
El rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y el de bistec de res (de cualquier parte que se saque) presentaron mayor incidencia en el ámbito rural. En este, la molida de res fue el tercer rubro que más contribuyó al aumento de la canasta alimentaria. En el urbano, fue la leche pasteurizada de vaca.
Por incidencia en sus precios, los productos que mayor incremento sufrieron en el mes de octubre fueron Alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar con 7.5 por ciento, además del bistec de res con un aumento de 19.4 por ciento, así como la leche pasteurizada de vaca que incrementó su costo en un 8.6 por ciento.
Señalar que los productos de mayor consumo en la línea de pobreza dentro de la canasta alimentaria la encabezan la leche pasteurizada de vaca con 206.26 gramos de consumo por día y la tortilla de maíz con un consumo diario promedio de 139.92 gramos, lo que representa en precio, 25.02 y 23.43 pesos respectivamente.




























