Homero Meneses subraya que ningún embarazo infantil puede considerarse voluntario y llama a escuelas y familias a fortalecer la educación sexual y la detección temprana de abusos.
Durante una entrevista, el Secretario de Educación explicó que los registros en materia de acoso y violencia dentro de escuelas suelen ser imprecisos, debido a que en muchos reportes quien denuncia no es la persona directamente involucrada, sino un tercero, lo que complica la clasificación y el seguimiento de los casos. Señaló que cuando existen versiones contrapuestas,una parte diciendo que la relación fue consentida y la otra afirmando lo contrario, la situación rebasa el ámbito escolar y se mueve hacia el terreno civil y penal.
Respecto a los embarazos en niñas y adolescentes, Meneses insistió en que un embarazo entre los 10 y 14 años nunca puede considerarse voluntario, por lo que se trata siempre de abuso sexual. Explicó que, en el caso de menores entre 15 y 17 años, la ley establece otras tipificaciones, como violación equiparada, dependiendo de la edad de la pareja. Subrayó que incluso cuando madres o padres dicen consentir una relación entre su hija menor y un adulto, ese consentimiento no tiene validez, porque la responsabilidad del Estado es garantizar la protección de la menor, no validar acuerdos familiares.
El funcionario detalló que las zonas con mayor incidencia de embarazos en niñas se concentran en el sur del estado, principalmente en Papalotla, San Pablo del Monte, Teolocholco y Mazatecochco, aunque aclaró que ninguna región está exenta. En municipios como Calpulalpan, dijo se han registrado alrededor de 10 casos recientes de embarazo adolescente, un fenómeno que fluctúa año con año. Recalcó que mientras los embarazos en adolescentes pueden subir o bajar, los embarazos en niñas deben ser absolutamente cero.
Meneses lamentó que las autoridades educativas se enteren de la mayoría de los casos únicamente cuando el sector salud los reporta, es decir, cuando el embarazo ya está avanzado. “Deberíamos enterarnos antes y estarlo previniendo”, afirmó. Por ello, indicó que la SEPE pide al personal docente hablar de sexualidad desde edades tempranas, alrededor de los 10 años o incluso antes. No obstante, reconoció que algunos maestros tienen temor, reservas personales o criterios propios que les impiden abordar el tema como corresponde.
El secretario enfatizó la importancia de que las niñas sepan, desde pequeñas, identificar conductas de riesgo y entender que no es normal que un adulto las toque o intente acercamientos físicos inapropiados. Hizo también un llamado respetuoso a madres y padres a evitar prácticas que normalizan el contacto no deseado, como obligar a niñas a sentarse en las piernas de familiares adultos o saludar con besos sin preguntar si se sienten cómodas. “Cuiden mucho a sus hijas”, concluyó.




























