Con más de 800 jagüeyes intervenidos, el estado amplía su capacidad de captación y garantiza abasto para el campo.
Tlaxcala ha dado un impulso histórico a la recuperación y construcción de jagüeyes, al contabilizar más de 800 de estos cuerpos de captación hídrica rehabilitados o implementados en zonas rurales durante la presente administración. Esta estrategia forma parte de un plan estatal para fortalecer la seguridad hídrica del campo y aumentar la resiliencia de las comunidades frente a la sequía y la variabilidad climática.
Los jagüeyes son embalses de captación de agua de lluvia y escorrentía, diseñados para almacenar grandes volúmenes que posteriormente sirven para riego agrícola, abrevadero para ganado y reserva estratégica durante los meses de estiaje. Su funcionamiento es sencillo y eficiente: aprovechan las pendientes naturales del terreno para conducir el agua hacia una depresión o vaso excavado, el cual puede ser revestido o compactado para evitar filtraciones. Durante las lluvias se llenan y, en temporada seca, permiten el suministro gradual de agua a parcelas y unidades productivas, reduciendo pérdidas y mejorando la autosuficiencia de las comunidades campesinas.
Estos trabajos se han realizado en distintas zonas del estado, principalmente en regiones de vocación agrícola donde las lluvias son irregulares y el acceso a sistemas de riego tecnificado es limitado. Municipios de la zona centro y oriente, así como comunidades ubicadas dentro del corredor agrícola del Metepantle, han sido algunos de los beneficiados. Ahí, los jagüeyes funcionan como infraestructura clave para mantener la producción local, especialmente de maíz, forrajes y hortalizas.
El secretario de Impulso Agropecuario, Rafael de la Peña Bernal, señaló que la rehabilitación de más de 800 jagüeyes es una acción directa para responder a la escasez de agua y fortalecer la productividad del campo. De acuerdo con el funcionario, esta red de embalses permite “fortalecer la infraestructura hídrica en Tlaxcala” y representa “una respuesta efectiva ante la escasez de agua, que mejora las condiciones de producción y la estabilidad económica de las familias rurales”. Añadió que la prioridad es llegar a más comunidades y ampliar la capacidad de captación del estado ante los retos climáticos actuales.




























