Las constantes manifestaciones del sector agropecuario en el país, han causado diversas afectaciones, consideró la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX).
En Tlaxcala también se han registrado afectaciones durante los últimos días. Los cierres intermitentes en la carretera Tlaxcala-Puebla, la autopista México-Veracruz a la altura de El Molinito y tramos de la Vía Corta a Puebla, han generado congestionamientos severos, retrasos en entregas, dificultades para el transporte público y complicaciones para trabajadores, empresas, comerciantes y familias que dependen de estas rutas.
A ello se suma una creciente preocupación por el cobro de piso, las extorsiones y las agresiones que enfrentan transportistas, productores agrícolas y pequeños comerciantes, quienes denuncian que estas prácticas han aumentado en frecuencia y violencia, afectando la continuidad de sus actividades y poniendo en riesgo su integridad.
Asimismo, los agricultores de la región han manifestado demandas urgentes relacionadas con:
Precios justos para sus productos, especialmente en granos como maíz y trigo.
Garantías para su operación sin amenazas, extorsiones ni bloqueos.
Acciones inmediatas ante la crisis del agua, un insumo indispensable para la producción agrícola, cuyo acceso hoy se ve afectado por escasez, disponibilidad limitada o mala calidad, comprometiendo la viabilidad de sus cosechas y la producción alimentaria regional.
“Desde COPARMEX Tlaxcala, expresamos nuestro respaldo a quienes hoy levantan la voz para pedir condiciones mínimas de seguridad, certeza para trabajar y acceso a los recursos esenciales para la producción. Sus preocupaciones son legítimas y reflejan una realidad que no puede ignorarse”.
Junto con sus 71 Centros Empresariales, la COPARMEX reconoció la gravedad del contexto que se vive en diversas regiones del país a causa de la inseguridad en carreteras y los bloqueos realizados por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y diversas organizaciones campesinas.
Este escenario, que se ha extendido a escalas preocupantes, está afectando directamente la actividad productiva y la vida cotidiana de miles de familias.
Según un sondeo realizado entre nuestros Centros Empresariales, 33 de 55 ciudades y regiones participantes reportan impactos directos en carreteras, aduanas, nodos logísticos y rutas estratégicas, con especial afectación en estados como Jalisco, Guerrero, Chihuahua, Michoacán, Zacatecas, Veracruz, Durango, Puebla, Sonora, Baja California, Guanajuato, Tamaulipas, Hidalgo del Parral y regiones de San Luis Potosí y Guasave. Estas interrupciones han provocado retrasos, pérdidas económicas y riesgos para quienes dependen del transporte y del flujo continuo de mercancías.




























