En el marco de la conmemoración por los 496 años de historia de Zacatelco, el diputado del Distrito XIII, Emilio de la Peña, compartió una reflexión profunda sobre el origen, la transformación y el porvenir de su tierra natal. En su mensaje, evocó un Zacatelco primigenio, fértil y luminoso, nacido entre milpas y agua, al que comparó con la diosa del maíz tierno: joven, hermosa y llena de vida, como el grano cuando comienza a madurar.

Recordó que con la llegada de los españoles cambió el rumbo del pueblo, su historia y su destino; sin embargo, a lo largo de casi cinco siglos, Zacatelco ha sabido reinventarse y forjar su identidad. Desde los primeros trazos de comunidad hasta convertirse en municipio, su gente ha sido protagonista de luchas, avances y decisiones que marcaron época, como la inauguración de la primera línea del ferrocarril en la región, símbolo de modernidad y comunicación.

Para el legislador, Zacatelco es un pueblo que no se detiene, que reconoce la grandeza de su pasado y mira con responsabilidad hacia el futuro. Subrayó que, a cuatro años de arribar a un nuevo tiempo histórico, la generación actual tiene el compromiso de preparar el camino para los próximos años, consolidando oportunidades y bienestar.

En su calidad de diputado y como joven de esta tierra, Emilio de la Peña refrendó su compromiso de trabajar por más oportunidades para las juventudes, mayor desarrollo para las familias, protección de la cultura y las tradiciones, y un impulso sostenido al crecimiento, sin perder de vista los orígenes que dan identidad al municipio.

“Hoy celebramos 496 años de resistir, de reinventarnos, de honrar nuestras raíces y de caminar juntos”, expresó, al tiempo de felicitar a Zacatelco por su historia viva, su gente y el futuro que sigue construyéndose colectivamente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here