El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) actualizó las Líneas de Pobreza (LP) correspondientes a noviembre de 2025, según ámbitos rural y urbano. Estas ofrecen un referente monetario que determina si los ingresos de la población son suficientes para adquirir bienes, servicios y alimentos que conforman las canastas alimentaria y no alimentaria.
El cálculo se realiza con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). El objetivo es establecer un umbral monetario para la medición de la Pobreza Multidimensional (PM) en México.
La inflación general anual de noviembre de 2025 fue de 3.8 por ciento, lo que representó una disminución de 0.7 puntos porcentuales respecto a noviembre de 2024 (4.5 por ciento).
Esta inflación resultó similar a la de noviembre de 2013, que fue de 3.6 por ciento. Por su parte, la inflación general mensual de noviembre de 2025 (0.7 puntos porcentuales) aumentó en 0.3 puntos porcentuales respecto al mes anterior, lo que contrasta con los datos de enero a julio de 2025, periodo en el que la inflación se mantuvo en 0.3 por ciento.
En noviembre de 2025, los cambios porcentuales anuales de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), referentes a la canasta alimentaria, fueron de 3.1 por ciento en el ámbito rural y de 4.4 por ciento en el urbano.
El cambio en el ámbito rural se ubicó por debajo de la inflación general anual (3.8 por ciento), mientras que, en el caso del urbano, la superó.
Respecto a noviembre de 2024, la variación en las LPEI disminuyó 2.5 puntos porcentuales en el ámbito rural y 1.6 en el urbano (estas fueron de 5.6 y 6.0 por ciento, respectivamente).
El rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y el de bistec de res (de cualquier parte que se saque) fueron los que más contribuyeron al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria.
El rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y el de bistec de res (de cualquier parte que se saque) presentaron mayor incidencia en el ámbito rural. En este, la molida de res fue el tercer rubro que más contribuyó al aumento de la canasta alimentaria.
En el urbano, fue la leche pasteurizada de vaca.
Los cambios porcentuales anuales de las Líneas de Pobreza por Ingresos (LPI) —consideran los valores monetarios de la canasta alimentaria y la no alimentaria— fueron de 3.5 por ciento en el ámbito rural y 3.9 por ciento en el urbano.
El incremento en el ámbito rural fue menor a la inflación general anual (3.8 puntos porcentuales) y en el ámbito urbano fue superior.
La variación de las LPI respecto al mismo mes del año anterior disminuyó 1.0 puntos porcentuales tanto en el ámbito rural como en el urbano (4.6 y 4.9 puntos, respectivamente).




























