De acuerdo con la CONDUSEF, la cuesta de enero tiene tres grandes mitos que hacen esta temporada más pesada para los bolsillos de las familias tlaxcaltecas.
Y es que empezar el año con la llamada cuesta de enero no tiene por qué ser un castigo financiero. Lo importante no es cuánto gastaste en diciembre sino cómo te organizas para recuperar el equilibrio de tus finanzas.
El primer mito es que la cuesta de enero es inevitable, sin embargo, la realidad es que no es destino, es hábito ya que el cerebro tiende a normalizar los gastos altos después de un periodo festivo.
Se puede modificar esta percepción al ajustar los gastos y priorizar pagos. Usa un recordatorio visible, puede ser dentro de tu cartera o una alarma semanal para reforzar tu límite y con ello fomentar tu educación financiera.
Segundo mito: Pide prestado y después ves cómo lo pagas. Realidad: Los créditos rápidos o informales pueden convertirse en una carga difícil de sostener. Mejor busca consolidar o reestructurar tus deudas o extender plazos.
Mito tres: Todo está más caro en enero. Realidad: Sí hay incrementos, pero el verdadero problema suele ser la falta de claridad en los gastos (punto ciego financiero).
La CONDUSEF también recomienda llevar un registro semanal, no mensual. Las revisiones cortas funcionan mejor porque hacen que el proceso sea menos pesado.
También es de señalar que los préstamos a través de empeños deben de realizarse de manera estudiada, consciente y clara.




























