Este domingo se dio a conocer el fallecimiento de Susana Fernández, una de las figuras más influyentes y pioneras del periodismo en la entidad

La mañana de este domingo se confirmó el fallecimiento de Susana Fernández Ordóñez, rectora de la Universidad del Altiplano (UDA) y una de las figuras más emblemáticas del periodismo, la educación y la vida cultural en Tlaxcala; tras más de 60 años de carrera, su partida marca el cierre de una trayectoria dedicada a la comunicación, la docencia y la formación de generaciones de profesionales, y con ello, deja un legado profundo en la historia contemporánea del estado.

Fernández Ordóñez nació el dos de noviembre de 1940; su vida siempre estuvo marcada por el periodismo, por lo que se desarrolló como periodista, catedrática, locutora, promotora cultural y empresaria. Egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, fue considerada pionera del ejercicio periodístico en la entidad, en donde construyó una trayectoria profesional que se extendió por 64 años.

Su relación con El Sol de Tlaxcala marcó un capítulo fundamental de su vida profesional; en 1959 apareció por primera vez vinculada al diario y el cinco de julio de 1962 inició formalmente su carrera periodística con la columna «Ecos Sociales», bajo el seudónimo «Impala».

Posteriormente, en 1990, comenzó su columna más representativa, “Deshojando el cempasúchil”, la cual mantuvo de manera ininterrumpida durante 34 años, convirtiéndose en la columna con mayor tiempo en la historia del periódico. Su última colaboración impresa se publicó el cuatro de abril de 2024, consolidándose como la periodista con mayor permanencia en ese medio.

A lo largo de su carrera, desarrolló un estilo propio, caracterizado por la observación crítica, el enfoque humano y el compromiso social; entrevistó a gobernadores, artistas y figuras públicas, pero también dio voz a ciudadanos anónimos, a su vez que abordó temas como la identidad tlaxcalteca, el papel de la mujer y la memoria histórica.

En el ámbito académico, fue fundadora y rectora de la Universidad del Altiplano, institución desde la cual impulsó la formación de generaciones de comunicadores, además de impartir clases en la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación.

Su labor fue reconocida en 2014 con la Presea Miguel N. Lira, otorgada por el Poder Legislativo de Tlaxcala, por su constancia, profesionalismo y compromiso con el periodismo de significación social.

Su legado permanece en la historia contemporánea de Tlaxcala como una de las mujeres más influyentes en los campos del periodismo y la educación, guiada siempre por su convicción expresada en una de sus frases más recordadas: “La palabra imposible solo existe en el diccionario de los tontos”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here