El estado de Tlaxcala es un ejemplo de educación ambiental, ya que, mediante la Secretaría de Medio Ambiente del Estado, se promueven diversos programas con el objetivo de mitigar el impacto que como sociedad tenemos en este tipo de entorno.
Las principales acciones se observan en los individuos de edad escolar, donde existe la capacitación infantil; talleres enfocados en la protección de la biodiversidad y el programa de cultura climática, con el objetivo de crear conciencia respecto al cuidado ambiental.
Un ejemplo de este tipo de acciones es la Eco Feria: Jugando y Aprendiendo a Cuidar el Planeta, que tendrá lugar en escuelas dentro de los municipios de Ixtacuixtla, Chiautempan y Tetlanohcan del 26 al 28 de enero.
El hecho de que las infancias cuenten con una formación ambiental, ayuda a fortalecer su pensamiento crítico, el cuidado, respeto y la protección al medio ambiente.
Este tipo de valores son fundamentales cuando se toma en cuenta que, durante 2025, el estado de Tlaxcala presentó una perdida significativa en sus recursos forestales, ya que por vía de los incendios se perdieron 2 mil 429 hectáreas de bosque y las instituciones en la materia aseguran que el 99 por ciento fueron atribuidos a la imprudencia humana, ubicando a Tlaxcala como el antepenúltimo lugar a nivel nacional en extensión dañada.
Sin embargo, la educación ambiental no es un concepto nuevo, sus primeros indicios de formalidad tuvieron lugar en la Declaración de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano, que fue proclamada en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, celebrada en 1972.
Fue en este evento que se estableció que cada 26 de enero se conmemorara el Día Mundial de la Educación Ambiental, para reconocer el papel que esta juega en el conocimiento, aprendizaje y modelaje de múltiples conductas que favorezcan el entorno medioambiental.




























