Hablar del PRI en la actualidad es hablar de estructura, de experiencia y de capacidad para gobernar, pero también —y de manera imprescindible— es hablar de mujeres. Mujeres que sostienen, construyen y transforman la vida política y social de nuestro país. Mujeres que no solo participan, sino que lideran, proponen y deciden. En el PRI, la fuerza de la mujer no es discurso: es realidad cotidiana.

Durante años, la mujer ha sido pilar de la sociedad mexicana. En el hogar, en el trabajo, en la comunidad y en la vida pública, su papel ha sido determinante para el desarrollo social. Sin embargo, no siempre se le ha reconocido ni escuchado como merece. Hoy, el PRI entiende que no hay transformación verdadera sin la participación plena de las mujeres, y por ello ha construido espacios donde son tomadas en cuenta, respetadas y cobijadas.

En el PRI, las mujeres no son relleno ni cuota política. Son liderazgos reales. Son secretarias, dirigentes, regidoras, síndicas, diputadas, presidentas municipales, operadoras territoriales y voces críticas que enriquecen la toma de decisiones. Son mujeres con carácter, con sensibilidad social y con una profunda vocación de servicio. Mujeres que saben organizar, dialogar y construir acuerdos, pero también alzar la voz cuando es necesario.

El partido ha aprendido que escuchar a las mujeres es escuchar a la sociedad. Ellas conocen de primera mano las problemáticas que viven las familias: la falta de oportunidades, la inseguridad, la violencia, el acceso a la salud, la educación y el empleo. Desde esa experiencia cotidiana nace una política más humana, más cercana y más efectiva. Por eso, en el PRI, las mujeres no solo opinan: inciden.

Cobijar a las mujeres significa acompañarlas, respaldarlas y generar condiciones reales para su desarrollo político y personal. Significa capacitarlas, impulsar su liderazgo, proteger sus derechos y reconocer sus virtudes. El PRI ha sido un partido que entiende que el talento no tiene género, pero que la igualdad sí requiere voluntad y acciones concretas.

Hoy, más que nunca, el PRI refrenda su compromiso con las mujeres. Con las que ya lideran y con las que vienen empujando fuerte desde abajo. Con las jóvenes que alzan la voz y con las mujeres de experiencia que han abierto camino. Todas cuentan. Todas suman. Todas son necesarias para construir un mejor presente y un mejor futuro.

La fortaleza del PRI está en su gente, y la fortaleza de su gente está en sus mujeres. Mujeres que hacen territorio, que generan confianza, que dan resultados y que no se rinden ante la adversidad. Mujeres que hacen política con causa y con rostro humano.

Hoy el llamado es claro: sigamos construyendo juntas y juntos. Sigamos fortaleciendo un partido que escucha, que acompaña y que reconoce el valor de sus mujeres. Participemos, opinemos, organicémonos y hagamos valer nuestra voz, porque cuando las mujeres avanzan, avanza la sociedad.

El PRI me late, porque es un partido que cree en las mujeres, que las respalda y que camina con ellas para transformar realidades.

Zonia Montiel Candaneda
Secretaria General del PRI Tlaxcala

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