Las piezas, localizadas en el Cerro de las Tres Cruces, forman parte de un conjunto palaciego; su apertura podría concretarse en cinco años
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer el hallazgo de dos altorrelieves estucados en el municipio de Tetlatlahuca, un descubrimiento que refuerza la relevancia histórica de la región y abre la posibilidad de consolidar una nueva zona arqueológica en el estado.
De acuerdo con el arqueólogo Ramón Santacruz Cano, quien encabeza los trabajos de rescate, las piezas fueron localizadas en la cima del Cerro de las Tres Cruces, dentro del sitio de Santa Isabel Tetlatlahuca, en un espacio que corresponde a un patio rodeado por habitaciones, lo que sugiere un conjunto arquitectónico de tipo residencial con características de élite.
Durante su participación en el diálogo circular, explicó que los relieves forman parte de elementos decorativos asociados a muros que delimitaban el patio, orientados hacia el espacio central. En el proceso de excavación, primero se identificaron molduras y posteriormente los altorrelieves, los cuales estaban integrados a la estructura arquitectónica, aunque con un alto grado de deterioro.
Detalló que el área intervenida corresponde al límite noroeste del edificio, donde se han identificado restos de muros, pisos y aplanados, lo que ha permitido entender la configuración del espacio. Asimismo, señaló que los trabajos actuales se enfocan en la estabilización de los elementos, ya que los soportes originales presentan fragilidad, por lo que se han colocado muretes de contención con materiales compatibles como tepetate y barro, a fin de evitar colapsos.
Los altorrelieves, que datan del periodo Epiclásico (650–900 d.C.), miden aproximadamente 1.80 metros de largo por 40 centímetros de alto y 1.45 metros de largo por 30 centímetros de alto. Ambos se encuentran incompletos y fueron hallados fragmentados, lo que dificulta determinar con precisión su significado; sin embargo, presentan elementos asociados a representaciones simbólicas, entre ellas figuras serpentinas vinculadas a contextos de poder y fertilidad.
El arqueólogo indicó que este tipo de representaciones suele encontrarse en espacios reservados para grupos de alto estatus, lo que refuerza la hipótesis de que el sitio tuvo una función relevante dentro de la organización política y social de la región durante el Epiclásico.
Como parte del proceso de conservación, los relieves serán nuevamente cubiertos de manera temporal, con el objetivo de protegerlos hasta que existan condiciones adecuadas para su exposición. Este procedimiento permitirá preservar los elementos sin comprometer su integridad, ya que los materiales utilizados pueden retirarse en futuras etapas de exploración.
Los trabajos de rescate arqueológico iniciaron en febrero de 2026 y han permitido identificar no solo los altorrelieves, sino también indicios de otras posibles estructuras en el área, por lo que no se descarta la presencia de más edificaciones de carácter palaciego en el sitio, similares a las de Cacaxtla.
De acuerdo con estimaciones preliminares, el desarrollo del sitio, su investigación integral y eventual apertura al público podrían requerir una inversión y trabajo sostenido de aproximadamente cinco años, periodo en el que se consolidarían tanto la conservación del patrimonio como la infraestructura necesaria para su visita.
Este hallazgo posiciona a Tetlatlahuca como un punto clave para el estudio del pasado prehispánico de Tlaxcala y perfila la creación de un nuevo espacio arqueológico que contribuiría a la difusión cultural y al desarrollo turístico de la región.




























