En el transcurso de lo que va de marzo de 2026, el Congreso del Estado de Tlaxcala ha sumado esfuerzos por encontrarse a la par de las legislaciones federales, con una propuesta que busca reformar los artículos 7, 14 y 20, con el objetivo de que la Secretaría de Salud y el Consejo Estatal elaboren el Reglamento de Salud Mental.
Con ese documento se busca que en la salud pública se considere la atención plena a los trastornos mentales y el comportamiento adictivo que requiere atención prioritaria por grupos de edad y vulnerabilidad.
La salud mental es fundamental en cualquier momento de la vida, pero fortalecerla desde la primera infancia es necesario, tal como se demostró tras el suicidio de un estudiante en la Escuela Normal Rural “Benito Juárez” de Panotla a principios de enero de 2026.
Para combatir la incidencia de los problemas de salud mental se cuenta con instituciones como las clínicas de las emociones por medio del DIF estatal y la activación de mecanismos de atención psicológica.
Las acciones de salud mental a nivel estatal buscan que el cuidado emocional ocupe un lugar central en la vida, ya que existen condiciones psiquiátricas, que de ser detectadas a tiempo, sus repercusiones en la vida diaria pueden aminorarse.
Uno de los casos es el trastorno bipolar, una enfermedad mental que afecta los mecanismos que regulan el estado de ánimo, alternando episodios maniacos y depresivos, separados por periodos de estado de ánimo normal.
Dentro del territorio nacional se estima que aproximadamente 3 millones de personas padecen trastorno bipolar. El primer diagnóstico suele darse entre los 18 y 35 años. Sin embargo, hasta el 15 por ciento de los casos suele presentarse en personas de entre 50 a 55 años.
El desarrollo de esta enfermedad tiene raíces principalmente genéticas, así que quienes tienen padres con el trastorno presentan un 90 por ciento de riesgo de tener la alteración genética, pero solo un 30 por ciento de desarrollar la enfermedad.
A pesar de ello, existen elementos externos que fomentan la aparición del trastorno, como el consumo de estimulantes como la cocaína y la metanfetamina.
Con el objetivo de hacer visible el trastorno bipolar y hacer conciencia respecto al hecho de que las personas requerirán atención medica durante toda su vida, cada 30 de marzo se conmemora el Día Mundial del Trastorno Bipolar en honor a Vincent Van Gogh, pintor póstumamente diagnosticado con el trastorno.




























