Dentro del territorio estatal y nacional no existen censos específicos y actuales de cuantas personas se consideran parte de una subcultura o tribu urbana. Sin embargo, durante los 2000, su época de mayor auge la Comisión Nacional de Derechos Humanos realizó un análisis titulado “Estudio sobre el Grupo Social de los Jóvenes Emos”.
En este se compartió como el principio del auge de tecnologías como el internet expandió las expresiones culturales alternativas. Desde el punto de vista psicológico, los “emos” fueron una tribu que refugió y acogió a los jóvenes, lo cual les brindó un sentido de pertenencia en contra peso al aislamiento que se puede presentar en los lazos familiares o el fracaso en otros ámbitos sociales como la escuela, actividades deportivas, entre otras por lo cual las “tribus”, se convierten en un sustituto de estas relaciones.
Durante este mismo auge del movimiento “emo”, se relacionaba con la autoagresión, que se demostraba mediante cortes con navajas en diferentes partes del cuerpo o experiencias que conllevan algún tipo de dolor como perforaciones o tatuajes.
Distintos medios de comunicación reportaron, en 2008, la existencia de grupos de personas conservadoras que organizaron diferentes formas de agresión física hacia miembros de la tribu. Todo esto termino en un enfrentamiento ese mismo año, el 16 de marzo, entre los emos y los punks en la Glorieta de Insurgentes de la Ciudad de México.
Para marzo de este 2025, tuvo lugar una marcha que buscaba conmemorar el aniversario 17 de este evento. En el transcurso de esta remembranza los participantes portaron los atuendos característicos del movimiento, pancartas y se realizo una batalla simbólica, con lo cual se buscaba reflejar el legado y la persistencia de la cultura emo en territorio nacional a pesar de los años transcurridos.
México no es el único país que se ve influenciado por el movimiento emo y, reconociendo su importancia a nivel mundial, cada 19 de diciembre se conmemora el Día Internacional del Emo.




























