{"id":135735,"date":"2021-07-26T08:00:04","date_gmt":"2021-07-26T13:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/sintesis.com.mx\/tlaxcala\/?p=135735"},"modified":"2021-07-25T15:01:24","modified_gmt":"2021-07-25T20:01:24","slug":"habla-la-palabra-merito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintesis.com.mx\/tlaxcala\/2021\/07\/26\/habla-la-palabra-merito\/","title":{"rendered":"Habla la palabra"},"content":{"rendered":"<p><strong>Pablo Eliseo R. Altamirano<\/strong><\/p>\n<p>La fuerza de la palabra, es fuerza que destina. Quien la sabe mirar, escuchar y comprender; vislumbra el porvenir que trae consigo. Porvenir-destino que puede ser de ocasos o de amaneceres, de decadencia o renovaci\u00f3n, seg\u00fan la palabra que destina.<\/p>\n<p>M\u00e9rito, \u00bfhacia d\u00f3nde conduce?, \u00bfqu\u00e9 invoca?, \u00bfqu\u00e9 pone en camino una vez nombrado? En principio, es una palabra sat\u00e9lite del concepto \u201cganar\u201d, lo cual la coloca del lado de las palabras degenerativas, de esas que oprimen, generan caos y hacen palidecer al ser.<\/p>\n<p>El m\u00e9rito tiende y atiende a la recompensa, desconoce al deber y a la necesidad. Gusta de los premios, tanto como de la adulaci\u00f3n. No sabe que significa la palabra gratuidad, pero tiene bien aprendido el inter\u00e9s. Entiende de pedir y recibir y aunque para ello tenga que dar, lo que lo mueve es recibir. Siempre el m\u00e9rito se cree merecedor, act\u00faa bajo promesa de gratificaci\u00f3n, ninguna otra cosa lo mueve.<\/p>\n<p>El sistema de ganancia en que nos hallamos inmersos, sistema mercantil, empresarial, capitalista se vale por antonomasia del m\u00e9rito; para lo cual ha dise\u00f1ado complejos y detallados esquemas de incentivos, para dar a cada quien \u201clo que merece\u201d, seg\u00fan \u201csus m\u00e9ritos\u201d. Estos pueden ser premios, bonos, primas, rentas, \u201creconocimientos\u201d, homenajes, propinas, promociones, etc.<\/p>\n<p>Es tal la fuerza de esta idea que se ha impuesto como m\u00e9todo de \u00e1nimo social e incluso humano. El nivel de aceptaci\u00f3n-imposici\u00f3n pr\u00e1cticamente lo ha normalizado, al grado que hablar de meritocracia es totalmente fundado. Hoy \u201ctodo mundo\u201d se cree digno de recompensa, \u201cser merecedor\u201d. Se impone la l\u00f3gica del <em>\u00e9chaleganismo,<\/em> a mayor trabajo, mayor m\u00e9rito y, por ende, mayor recompensa.. Mala la hora en que alguien decidi\u00f3 darle a otro su merecido.<\/p>\n<p>M\u00e9rito es un concepto que necesitamos olvidar. Debe ser anulado del habla, pronunciado jam\u00e1s, invocado nunca; despreciado siempre, que no se le escuche aparecer ni en la m\u00e1s m\u00ednima resonancia. Nadie merece nada, nadie debe esperar ser gratificado, nadie debe esperar premio; todos debemos responder al deber y la gratitud, se debe garantizar la dignidad y el pleno desarrollo, lejos de entregarse al que da los premios y recompensas: al patr\u00f3n al superior.<\/p>\n<p>Dictadura de la sumisi\u00f3n es la meritocracia, productora de sujetos pusil\u00e1nimes, serviles y engre\u00eddos, faltos de car\u00e1cter, d\u00e9biles: enfermos del alma. Trotan tras sinfon\u00edas de sirenas, espejismos malignos validados por \u201cte\u00f3ricos\u201d de la motivaci\u00f3n, sirvientes del sistema capitalista neoliberal, entre los que destacan el estadounidense Edwin Locke, mismo que incita a vivir persiguiendo metas a base esfuerzos que incrementen la productividad de las empresas que no son de quien se esfuerza, para obtener incentivos a base de cumplir con exigencias establecidas por el premiador.<\/p>\n<p>Igual lo hace el famoso psic\u00f3logo, tambi\u00e9n estadounidense, Frederick Herzberg, quien pone \u00e9nfasis en el reconocimiento de logros y la obtenci\u00f3n de promociones como sin\u00f3nimos de \u201ccrecimiento personal\u201d y profesional. As\u00ed mismo, con sus respectivos matices, el prestigioso psic\u00f3logo David McClelland coloca entre los pilares de la motivaci\u00f3n el alcance de metas. Todos ellos apoyados en los aportes te\u00f3ricos motivacionales del igual norteamericano Abraham Maslow.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 significa hacer m\u00e9ritos?, \u00bfqu\u00e9 los distinguen del deber y la gratitud?, \u00bfcu\u00e1l es la diferencia entre merecer y necesitar?<\/p>\n<p>Decir m\u00e9rito es igual a decir premio y viceversa, en tanto que el m\u00e9rito reacciona a la recompensa, como la salivaci\u00f3n del perro de P\u00e1vlov a la campana. Van siempre unidos, si uno falta el otro desaparece, igual que hace m\u00e1s de 2 mil a\u00f1os lo dijo Arist\u00f3teles: \u201ccuando dos cosas ocurren juntas, la aparici\u00f3n de una trae a la otra\u201d. M\u00e9rito y recompensa van unidos, ya est\u00e1 sometido al primero quien acepta el segundo.<\/p>\n<p>Por tal, el fondo ontol\u00f3gico del m\u00e9rito no se halla en el esfuerzo, sino en la condici\u00f3n que lleva a la satisfacci\u00f3n o condena; idea desarrollada experimentalmente por Skinner y adoptada y promovida por las ambiciones empresariales, quienes han establecido el mal llamado \u201cgobierno de los mejores\u201d, de los merecedores de galardones, o bien meritocracia, la cual es no otra cosa que la dictadura de la manipulaci\u00f3n; juego titerezco que ata al sujeto a los hilos del deseo, la ambici\u00f3n, el ego\u00edsmo, la envidia, la disputa, la traici\u00f3n\u2026 o como dijo Baruch Spinoza, al miedo y la esperanza.<\/p>\n<p>El m\u00e9rito, se alimenta de amenazas y promesas, ese es su origen. Por eso inventa podios, medallas y trofeos; guillotinas, verdugos y ruedas de tortura. A todo pone precio; \u201cg\u00e1natelo\u201d, \u201cnada es gratis\u201d, \u201ctodo cuesta\u201d, \u201clucha por lo que quieres\u201d (no por lo que debes, eso no es importante), \u201cesfu\u00e9rzate por salir adelante\u201d (\u00bfsalir adelante?, \u00bfa d\u00f3nde ser\u00e1 eso?), \u201cs\u00e9 el mejor\u201d y otras absurdidades.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el m\u00e9rito y su r\u00e9gimen, imponen como regla de subsistencia la sumisi\u00f3n y el servilismo. Negarse a cargar el portafolios, a lustrar los botines, a aplaudir y apologizar al repartidor del bien y del mal, al gran se\u00f1or o se\u00f1ora, es condenarse al ostracismo.<\/p>\n<p>Hace m\u00e9ritos el obediente, el disciplinado; el que atiende al superior antes que a los principios y a los propios; el que es fiel por inter\u00e9s antes que leal por honor; el que hace \u201cfavores\u201d a los principales y condiciona a los \u201cinferiores\u201d.<\/p>\n<p>Dejemos de hacer m\u00e9ritos, olvid\u00e9moslos por tanto da\u00f1o hecho y en su lugar aprendamos la gratitud, la garant\u00eda, el deber y la responsabilidad.<\/p>\n<p>Facebook: Pablo Rodr\u00edguez Altamirano<\/p>\n<p>Twitter: @PABL0ALTAMIRAN0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Eliseo R. Altamirano La fuerza de la palabra, es fuerza que destina. Quien la sabe mirar, escuchar y comprender; vislumbra el porvenir que trae consigo. 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