Hoy, la sociedad demanda que las diferencias y conflictos no sean sinónimos de prolongadas y desgastantes disputas que sólo agudizan los procesos, sobre todo legales.

Existen diversas formas de dirimir las complejas y desafortunadamente, cada día mayores, controversias que se presentan en la sociedad en que vivimos, por lo que actualmente la mediación y la conciliación se están convirtiendo en el medio más eficaz para solucionar controversias.

Conocemos como mediación, a una forma de resolución de conflictos, en la cual, una persona externa e imparcial a un problema determinado, busca facilitar la comunicación entre dos personas para que sean capaces de resolver un conflicto por la vía de la paz y en común acuerdo.

En la gran mayoría de los países y desde hace unos años aquí en el Estado de Hidalgo, esta forma de enfrentar cualquier tipo de conflicto es una opción para todas las personas, pues los valores son indispensables para que en el fondo se promueva la cultura de la paz entre las personas.

Es por lo anterior, que para nosotros como Comisión de Derechos Humanos tenemos la obligación, en casos en que las violaciones o posible violaciones a los derechos humanos no sean graves, a tratar de lograr que las personas involucradas en una queja puedan llegar a una conciliación provechosa, dejando en el posible agresor la conciencia de la no repetición de los actos.

El reto, es seguir mejorando la atmósfera del respeto a los derechos humanos y así mismo para crear la conciencia de que por cada derecho existe una correlativa obligación íntimamente relacionada con el respeto y protección de los valores que nuestra constitución ha materializado y que desde el diez de junio de dos mil once, después de la Reforma que se hizo a la Constitución Política de México, los ha denominado “Derechos Humanos”.

Expresando la diferencia entre la tolerancia y la comprensión, lo que al final producirá la paz y la concordia entre los seres humanos, no será la tolerancia; la ley nos pudiera obligar a tolerar pero la comprensión no vendrá de la ley sino de nuestras conciencias al haber entendido que no debemos hacer a otros lo que no queremos que nos hagan.

 

Mtro. José Alfredo Sepúlveda Fayad

Presidente de la CDHEH