Desde hace 25 años la escasez del agua castiga a la comunidad de Bomintzha, situada entre la cementera Cruz Azul y la refinería Miguel Hidalgo, municipio de Tula; donde los pobladores tienen que pagar hasta mil pesos mensuales para acceder al vital líquido.
Lo anterior fue dado a conocer por Claudio Reyes, secretario del Comité del Agua en Bomintzha, durante la conferencia de prensa celebrada en Pachuca, en el Día Internacional del Agua.
Según sus cálculos, alrededor de 4 mil habitantes son afectados por la escasez de agua que se atribuye a factores externos, entre ellos la presencia de éstas dos grandes industrias y a la veda hídrica impuesta por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), quien les ha negado un nuevo pozo en la zona.
En dos ocasiones se han presentado opciones para solucionar esta problemática sin concretar ninguna: con la Comisión de Agua y Alcantarillado de Tula (Capyat) entre febrero y principios de marzo se habló de un proyecto para perforar un pozo entre las comunidades de Pueblo Nuevo y Bomintzha; así como la instalación de una planta tratadora de aguas con valor de 5 millones de pesos.
Hasta el día de hoy, cada familia de Bominthza paga 350 pesos a la semana para comparar mil litros de agua a través de pipas a dueños de pozos en las comunidades vecinas de Zaragoza y Pueblo Nuevo.
Con tal de que pobladores sean escuchados y que las industrias asuman su responsabilidad, la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas (Coduc) a cargo de Marco Antonio Rico Mercado interpondrá ante Profepa una denuncia en materia de recursos naturales, contra la cementera Cruz Azul y la próxima semana contra Pemex.
El escrito solicita la presentación del estudio de impacto ambiental de las industrias, si es que cuentan con él, conocer las condiciones impuestas por Semarnat para mitigar sus actividades industriales en la zona, revisar los procedimientos de manejo de residuos peligrosos y del uso indiscriminado de agua.

























