Foto: Mizpah Zamora

 

La maestra normalista jubilada y pionera de la educación Waldorf en México, Isabel Fenelón Fernández, ha dedicado gran parte de su vida en buscar soluciones profundas al deterioro de la educación, pues consideró que el actual sistema evita el desarrollo armónico de las facultades del ser humano y lo transforman hacia el mal.

La investigadora y escritora, impulsó el Movimiento Educativo Waldorf desde 1970, al fundar la primera escuela en su tipo en la ciudad de México en 1980 y en 1998 hizo lo propio al crear el Centro Educativo Waldorf en Tlaxcala, lo que llamó la atención del exgobernador José Antonio Álvarez Lima, cuya esposa mostró interés en hacer algo por la educación, por lo que la llevó a trabajar en el Subsistema Indígena.

Con 52 años de investigación, la maestra ha visitado diferentes países del mundo como; Alemania, Suiza, Estados Unidos, Argentina, Chile, Perú y Colombia, lo que le dio la experiencia para identificar las carencias en el sistema educativo nacional, situación que la impulsó a escribir el libro “La Modernización Humana de la Educación en México”, en donde sugiere realizar agregados al Artículo Tercero Constitucional.

Como maestra de grupo recorrió varios estados de la República como: Campeche, Yucatán, Tabasco, Querétaro y de manera amplia los de Guerrero, Tlaxcala y la Ciudad de México, en donde se dio cuenta de la necesidad de que la educación desarrolle armónicamente las facultades del ser humano.

Fue coordinadora general y ponente en México de los dos Congresos Nacionales, dos Iberoamericanos y once Internacionales en “Desarrollo Humano Arte y Pedagogía Waldorf”.

Fenelón Fernández, encontró la educación Waldorf en un momento en que México iniciaba una Reforma Educativa en 1972, por lo que al participar dos años en el Congreso Nacional de Educación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) declaró que si la educación seguía su formación unilateral y se descuidaba el desarrollo de las facultades del ser humano, los estudiantes tendrían tendencias negativas.

Refirió que dicha Reforma había fracasado en Estados Unidos y Alemania, misma que fue derogado en Francia por afectar la mente del niño, por lo que luchó para que no entrara en vigor, sin embargo, 20 años después, “sin que nadie se responsabilizara se dijo que había fracasado”.

Enfatizó que el “dolor” del México que se vive actualmente es resultado de la equivocada educación aplicada, aunado a la falta de límites de los medios de comunicación en promocionar actos delictivos y todo lo que los niños por naturaleza imitan.

Isabel Fenelón, recordó que en 1979 decidió dejar su plaza cuando entró en vigor la Reforma Educativa, luego de que su supervisor le prohibió educar como sabía, a partir de lo cual se dedicó a la educación especial, “fui muy pobre, pero gracias a eso tengo este proyecto”.

La maestra advirtió de las posibles consecuencias de enseñar a los niños a temprana hora la lectoescritura, lo cual podría hacerlos propensos a la aterosclerosis, derivado de la frustración constante y miedo a reprobar.

Necesaria una educación humanista

La terapeuta psicopedagógica, manifestó que es necesaria una educación con dirección humanista, por lo que vaticinó que cualquier reforma contraria a este principio será un fracaso, pues no se trata de experimentar sino de permitir la entrada de alternativas formativas.

Isabel Fenelón, fue invitada a participar al Foro para construir y crecer juntos impulsado por el gobernador Marco Mena Rodríguez, con el tema; Educación y desarrollo de competencias para el mercado laboral, en donde alertó que esta tendencia podría ser muy delicada para los estudiantes.

Expresó que el peligro de esta dirección es que atentaría contra los derechos humanos de las personas que tienen las capacidades de ser artistas, médicos, maestros y profesionistas, por lo que llamó a crear una base formativa para que, si bien, con esa idea de formar “obreros”, no se descuiden los valores para evitar que los niños sean “desviados”.

En este sentido, indicó que se debe fortalecer la formación de los estudiantes y ocupar sus manos desde temprana edad para que a nivel secundaria puedan encaminarse al campo laboral, ya que en la pedagogía Waldorf, cualquier niño que trunca su carrera está preparado para enfrentar la vida, “porque toca algún instrumento, sabe sembrar, cosechar, hacer pan y otras actividades”.

Centro Educativo Waldorf, escuela de valores

El Centro Educativo Waldorf, es reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como una escuela de valores en donde se desarrollan armónicamente las facultades del ser humano.

La escuela ubicada en Tlaxcala cuenta con 19 años de testimonios de exalumnos que son ingenieros, médicos, artistas y hombres realizados.

Una de las características de este sistema educativo es desarrollar la genialidad de los niños, a través de la formación integral y las artes, que son la “puerta” de entrada, toda vez que los principios de la educación Waldorf se remontan al año 1919.

A nivel mundial existen más de 2 mil escuelas de este tipo, desde jardín de niños hasta bachiller y en México hay catorce instituciones de preescolar a secundaria, pero en Tlaxcala es la única en su tipo con formación maternal, preescolar y primaria.

Cabe señalar que la escuela en Tlaxcala se encuentra ubicada en la calle 1 de Mayo número 34, a un costado del Museo de Artesanías.