El Obispo auxiliar de Puebla, Monseñor Felipe Pozos Lorenzini, pidió no permanecer estáticos y denunciar ante la situación de violencia que se vive en el estado, y que ha incrementado en los últimos días, debido a que “el mal nos ha rebasado”.
Al ofrecer una misa por el eterno descanso del alumno Rafael Alfaro Espino y de su padre, Rafael Alfaro Rodríguez, asesinados en violento asalto en Pozolería Los Ángeles hace unos días, el decano exhortó a las autoridades y ciudadanía a “salir de su burbuja”, porque es muy cómodo.
Matizó que ante las cenizas de los hoy difuntos, no se puede permanecer estáticos ni vivir en nuestra burbuja, “el mal nos ha rebasado”, y lo que está sucediendo de inseguridad es un termómetro de lo que está viviendo nuestra sociedad.
“Cómo es posible que una familia cenando les pase esto, y que el hijo muera en manos de la mamá, no podemos permanecer estáticos; lo primero es creer, el mal no tiene la última palabra, no nos podemos sentir derrotados en medio de lo que vivimos”, acentuó.
Asimismo aprovechó para resaltar el ejemplo que ha puesto la señora Josefina, viuda y madre de los infortunados, quien ha manifestado su deseo de perdonar a los asesinos de sus familiares.
«La violencia genera violencia, el odio genera odio y la venganza genera venganza, el testimonio de la señora Josefina es ejemplar…Tenemos que denunciar lo que sucede, ahora parece que esto es normal, pero no es así, hay que denunciar y no hay que perder la memoria», dijo.
A su vez, durante el acto religioso realizado en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UAPEP), el rector Emilio José Baños Ardavín, pidió perdón por el miedo y la inseguridad en la que viven hoy los niños, adolescentes, jóvenes y familias, así como las comunidades en general, “porque no construimos un mundo donde se sientan seguros, respetados y valorados”.
























